El consumo privado en rojo: cayó en abril y suma cuatro meses de deterioro

El retroceso se siente en alimentos, servicios y ventas minoristas, mientras algunos rubros muestran rebotes aislados.

El gasto de los hogares volvió a mostrar señales de debilidad en abril y profundizó una tendencia que arrastra desde hace meses. De acuerdo a un relevamiento académico, el consumo privado registró una leve baja interanual y cerró el primer tramo del año con un balance negativo.

El informe, elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, indicó que el descenso en abril fue de 0,6% frente al mismo mes del año pasado. En tanto, el acumulado entre enero y abril arrojó una contracción de 1,5%, lo que confirma que el mercado interno sigue sin lograr una recuperación sostenida.

En la comparación mensual, los niveles se mantuvieron prácticamente sin cambios respecto de marzo. Sin embargo, ese freno en la caída no alcanzó para revertir el deterioro previo, ya que el consumo continúa en valores similares a los registrados hacia fines de 2025.

El estudio también analizó indicadores complementarios que reflejan el comportamiento de la actividad. Entre ellos, la recaudación del IVA —medida en términos reales— mostró una nueva baja interanual en abril y encadenó medio año consecutivo en retroceso.

Por otro lado, las operaciones con tarjeta de crédito exhibieron una suba interanual, aunque con menor impulso que a comienzos de año, lo que marca una desaceleración en el uso del financiamiento para sostener el consumo.

En el detalle por rubros, los datos dejan en evidencia un escenario heterogéneo. El consumo de carne vacuna, por ejemplo, continúa en caída y acumula varios meses de retracción, reflejando el impacto de la pérdida de poder adquisitivo.

En bienes durables, el mercado automotor mostró una baja en los patentamientos, mientras que las motos registraron un fuerte crecimiento. En servicios, los restaurantes porteños anotaron su primera caída del año, otro indicio del ajuste en los gastos cotidianos.

Como contrapunto, algunos segmentos vinculados a productos semidurables, como indumentaria y calzado, lograron leves mejoras en meses previos, aunque todavía sin consolidar una tendencia firme.

El panorama general confirma que el consumo sigue condicionado por la situación económica y que la reactivación, por ahora, aparece fragmentada y con avances puntuales que no logran compensar la caída en los sectores más golpeados.

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