Un estudio reveló que hasta Macri y la pandemia generaron más empleo que Milei

El mercado laboral muestra señales de deterioro con pérdida de poder adquisitivo y expansión de formas de trabajo inestables.

En medio de la desaceleración inflacionaria que el Gobierno busca consolidar, los datos del mercado laboral abren un frente incómodo: tanto la evolución del empleo como la de los salarios evidencian un deterioro sostenido. Distintos informes coinciden en que la actual gestión genera menos puestos de trabajo que las administraciones anteriores y que, además, los ingresos pierden contra la inflación.

De acuerdo a relevamientos recientes, el ritmo de creación de empleo durante el gobierno de Javier Milei se ubica muy por debajo del registrado en los últimos años. Mientras la actual gestión suma en promedio unos 56 mil puestos por año, durante el mandato de Mauricio Macri esa cifra rondaba los 280 mil, y en la etapa de Alberto Fernández alcanzaba los 440 mil anuales.

El deterioro no se limita a la cantidad de empleos. También impacta en la calidad y en el poder adquisitivo. Según datos difundidos por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en febrero los salarios registrados del sector privado crecieron 1,6% en términos nominales, pero quedaron por detrás de la inflación del 2,9%, lo que implicó una caída real del 1,3%. Con ese resultado, los ingresos se ubicaron 3,5% por debajo del nivel de noviembre de 2023.

La situación resulta aún más crítica en el sector público. En ese segmento, los sueldos registraron una baja mensual del 2,2% en términos reales y acumulan un desplome del 37,2% respecto de fines de 2023. Si se toma una canasta actualizada, la pérdida de poder de compra se ubica en torno al 18,3%.

El fenómeno no pasa desapercibido entre economistas de distintas corrientes. Gabriel Caamaño coincidió en el diagnóstico sobre la dinámica salarial y advirtió que ya se encadenan seis meses consecutivos de retroceso en términos reales, con un nivel que se mantiene por debajo del previo al cambio de gobierno.

En paralelo, el debate por la evolución del empleo suma matices. Desde sectores cercanos al oficialismo destacan que, entre fines de 2023 y fines de 2025, se incorporaron unos 113 mil trabajadores. Sin embargo, otras miradas relativizan ese dato al ponerlo en perspectiva. Daniel Schteingart señaló que ese incremento representa apenas un 0,6%, mientras la población en edad de trabajar creció cerca de un 2%. «Primera vez en el siglo XXI que la economía crece sin crear empleo», sintetizó Schteingart

El análisis también pone el foco en la composición del empleo. En los últimos dos años se perdieron alrededor de 228 mil puestos formales en sectores clave como la industria y la construcción, mientras que crecieron ocupaciones más precarias, especialmente vinculadas a plataformas digitales, que explican la incorporación de unos 341 mil trabajadores.

Desde el Gobierno sostienen que se trata de una etapa de transición. Argumentan que la desaceleración de precios permitirá una recuperación posterior de los ingresos. «Primero se ordenan los precios y después los salarios», dicen cerca del equipo económico.

Aun así, los indicadores actuales reflejan que el ajuste recae principalmente sobre los trabajadores. Sin una mejora sostenida del salario real y con un mercado laboral cada vez más fragmentado, la recuperación económica enfrenta límites concretos.