El dato oficial de inflación de marzo quedó en 3,4%, pero un cálculo alternativo expone que el número pudo haber sido todavía más elevado. De acuerdo con estimaciones privadas, si se aplicaba la metodología que el Gobierno decidió aplazar a fines de diciembre, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) habría marcado un 3,65% en el tercer mes del año.
La decisión de frenar la actualización del indicador —que iba a incorporar nuevos ponderadores basados en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/18— generó ruido dentro y fuera del Instituto Nacional de Estadística y Censos. Esa postergación, además, se dio en medio de la salida de su entonces titular, Marco Lavagna.
Según la consultora Equilibra, la diferencia entre ambos esquemas de medición se hizo más evidente en marzo. “Tras haberse compensado en el primer bimestre, las diferencias entre el IPC vigente -ponderadores de la Encuesta de gastos (ENGHo) de 2004/05- y el IPC actualizado (ENGHo 2017/18) que iba a implementar Indec a partir de enero fue relevante en marzo: la inflación mensual habría sido 3,65%, acumulando 9,7% en el primer trimestre”, calculó la consultora.
El desfasaje entre ambos índices no es menor. Mientras el dato oficial se ubicó en 3,4%, la estimación alternativa agrega 0,25 puntos porcentuales. Esa brecha se traslada también al acumulado del año, que se amplía a medida que pasan los meses.
Detrás de la diferencia aparecen cambios en la estructura de consumo que el índice actual todavía no refleja. En particular, los rubros de educación y combustibles tienen mayor incidencia en la nueva canasta y fueron justamente los que más presionaron sobre los precios en marzo.
Así, la discusión sobre la medición no es solo técnica. También impacta en la lectura política y económica de la inflación, en un contexto donde el Gobierno enfrenta dificultades para contener la suba de precios y sostener su estrategia económica.
Te puede interesar también...
-
Quintela instala la discusión sobre la minería apuntado a quién invierte, quién decide y quién se beneficia
-
El costo oculto del RIGI: Milei regala beneficios por US$8.500 millones a las grandes empresas
-
La industria volvió a caer y la construcción profundizó su desplome en agosto
-
El contrabando se dispara con la ola importadora: ya se perdieron 12.000 empleos y casi US$ 3.000 millones
-
Auditoría a la Policía de la Ciudad: detectaron fallas y registros inconsistentes con los patrulleros
