Adiós al histórico veraneo de los trabajadores: Milei ordena el desalojo del complejo de Chapadmalal antes de privatizarlo

En un paso más hacia la concesión de la unidad turística al sector privado por un periodo de 30 años, el Gobierno intimó a los trabajadores y a sus familias a dejar las instalaciones mediante una carta documento en la que los calificó de “intrusos”.

La carta documento con la que el Gobierno intimó a los trabajadores de las instalaciones del complejo de Chapadmalal está dirigida a lo que denominan “Intrusos y/u ocupantes” de los edificios. El documento, al que pudo acceder Deuda Prometida, está firmado por funcionarios de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) a la que en 2025 se le trasladó la unidad turística. Otorga un plazo de diez días (contados desde el viernes 17 de abril) a las treinta familias para desocupar las instalaciones en las que viven, en algunos casos, desde hace décadas. Se trata de una unidad turística histórico inaugurada en 1950 para que puedan veranear las familias de los obreros, por lo que ofrecía, hasta 2023, hospedaje barato para los trabajadores.

“Hubo despidos desde que inició la actual gestión. Estas treinta familias intimadas involucran a un montón de personas, entre las que quizás hay dos miembros que están o estaban trabajando en el hotel”, explicó a este medio Sergio Salinas Porto, exdirector de Unidad Turística Chapadmalal. El proceso fue por goteo, fueron desarmando la unidad turística, quedaron algunas familias a cargo dentro de los hoteles para cuidar la propiedad del hotel, para cuidarle la propiedad al que la va a adquirir. Ahora tienen esta notificación de la Secretaría de turismo y deporte de la Nación”, agregó.

Ante esta situación, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) presentó una medida cautelar para impedir el desalojo. Más allá de esto, advirtió Porto, “lo importante es ver la problemática en la que están los trabajadores” ante “un Estado que está pretendiendo poner bajo licitación de treinta años (que es una vida) no solamente el patrimonio histórico nacional del país, sino también 165 hectáreas”.

En efecto, en marzo de este año el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anunció que se iniciaría un proceso de concesión a treinta años para atraer inversión privada y reducir los gastos del Estado. El objetivo, argumentó en la primera conferencia de prensa tras el escándalo de su viaje a Nueva York con su esposa en el avión presidencial, es que el complejo “pase a estar finalmente al servicio de la gente”.

Porto aseguró además que “son muchas hectáreas con valor económico muy fuerte, son tierras de excelente calidad, que están frente al mar, con las posibilidades que puede tener esto para cualquier emprendedor inmobiliario”, remarcó en referencia a la posibilidad que se barajó en algún momento sobre su privatización.

“En el Estado están en otra en otra órbita, están mirando otras cosas y no están mirando a la gente, y no están mirando tampoco el sufrimiento de todas estas familias”. Aclaró que los trabajadores tenían salarios bajos, lo que estaba compensado con la provisión de una vivienda. “Lo que están haciendo es rematar cualquier esperanza de tener una vida digna de todas estas personas que prestaron servicio al Estado durante tantos años”, concluyó.

El último año en el complejo

El abandono del lugar comenzó con el inicio de la actual gestión de gobierno, denunciaron los trabajadores. Según sus testimonios, en marzo de 2024 se cerraron y salieron a licitación 2 hoteles de los 6 que están en condiciones. Ese año, el Ejecutivo declaró como “innecesario” el mantenimiento de los complejos turísticos Chapadmalal y Embalse, Córdoba.

Por otro lado, el decreto 216/25 modificó la ley de turismo y eliminó las obligaciones del gobierno de promover el turismo social. Quienes hasta hace poco podían acceder a las prestaciones con una tarifa completa o reducida eran las personas que cobran salarios mínimos vitales y móviles, veteranos de Malvinas, jubilados y pensionados, alumnos de escuelas públicas y personas con discapacidad.

Ubicado entre las localidades de Mar del Plata y Miramar –y construido durante el primer gobierno peronista por la Fundación Eva Perón–, el complejo de Chapadmalal tenía la finalidad de fomentar el turismo social. Funcionó durante todos los gobiernos desde entonces y hasta principios de 2024, cuando desde la gestión de Javier Milei afirmaron que estaba abandonado y representaba una competencia desleal para el mercado turístico. La última inversión ocurrió durante la gestión anterior, cuando los entonces ministros de Obra Pública, Gabriel Katopodis, y Turismo, Matías Lammens, destinaron más de $ 7.000 millones a la readecuación de sus instalaciones.