Gracias a Milei, pacientes oncológicos se quedan sin atención

Profesionales denuncian condiciones laborales críticas y advierten sobre un sistema que deja de dar respuestas.

El Instituto de Oncología Ángel H. Roffo, uno de los centros históricos en la atención del cáncer en Argentina, atraviesa un deterioro profundo que ya impacta de lleno en la atención médica. La falta de actualización presupuestaria desde fines de 2024 y la pérdida de convenios con obras sociales redujeron la capacidad operativa y obligan a limitar el ingreso de nuevos pacientes.

La situación quedó expuesta por trabajadores del propio hospital, quienes aseguran que la demanda supera ampliamente los recursos disponibles. Federico López Ponsati, delegado de la Comisión Interna, explicó que el escenario actual obliga a tomar decisiones extremas: “Estamos rechazando a pacientes con cáncer. Eso se da porque se rompió una cadena de convenios con obras sociales que ya no eligen al Roffo. También hay un montón de restricciones a la hora de admisión de pacientes por falta de presupuesto de nosotros”, denunció en diálogo radial.

La problemática no se limita a casos aislados. Según detallan desde el instituto, cada vez es más frecuente que las personas reciban respuestas que dilatan o directamente impiden el acceso a tratamientos. “Es tremendo tener que rechazar a un paciente. Me tocó decirle que ‘hay turno de acá a seis meses o no hay’. En el momento se desploman o te dicen ‘no llego’. Se vuelve algo muy de contención. Es durísimo para nosotros, el paciente y el familiar”, relató el delegado.

El Roffo, ubicado en el barrio porteño de Agronomía, cumple históricamente un rol clave para pacientes de todo el país, especialmente aquellos que no encuentran respuestas en otros centros. “Recibimos mucha gente del interior”, subrayó López Ponsati, al remarcar el carácter federal de la institución.

Además del impacto en la atención, el conflicto también alcanza a las condiciones laborales. Los profesionales denuncian salarios insuficientes y una creciente precarización que pone en riesgo la continuidad del equipo médico. “Hoy está en peligro con profesionales que están viendo como opción ir al sector privado. En profesionales está generalizado el pluriempleo porque no nos alcanza”, advirtió.

El reclamo por mayor financiamiento no es reciente. Ya en 2025, trabajadores del instituto habían realizado medidas de visibilización para alertar sobre la falta de recursos. Sin embargo, aseguran que la situación se agravó con el correr de los meses y que el hospital sigue funcionando con un presupuesto desactualizado frente al aumento de costos.

En ese contexto, el propio perfil del Roffo como centro de referencia queda tensionado. Según explicaron desde el personal, la institución recibe principalmente a pacientes con diagnóstico confirmado, muchos de los cuales llegan luego de atravesar múltiples obstáculos en el sistema de salud. “Recibimos solamente pacientes oncológicos ya diagnosticados. El rol del Roffo, en un ochenta por ciento, es ser la última opción o la última alternativa”, señaló López Ponsati.

La consecuencia es un circuito que se vuelve cada vez más excluyente. “Llegan como recurso último, después de no haber podido pagar un tratamiento, no haber dado con un especialista o haber pasado decenas de trabas burocráticas”, agregó el delegado.

Mientras tanto, el desgaste también golpea a quienes trabajan en el lugar. “Llegan acá con esperanza y uno les tiene que decir que no se puede. Dar este tipo de noticias afecta nuestra salud mental y física cotidiana”, concluyó.