Viajar peor y con 90% de aumento: el Gobierno aplicará subas en transporte hasta septiembre

El ajuste se suma a la presión sobre ingresos en caída y complica la movilidad cotidiana en el AMBA.

El Gobierno nacional avanzará con un nuevo esquema de aumentos en el transporte público que impactará de lleno en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Desde el 18 de mayo, comenzarán a regir incrementos escalonados en colectivos y trenes que se extenderán hasta septiembre y que, en el caso del sistema ferroviario, rozarán el 90% acumulado.

La decisión surge desde la Secretaría de Transporte, bajo la órbita del Ministerio de Economía, que habilitó una consulta pública no vinculante para formalizar los nuevos cuadros tarifarios. El proceso estará disponible durante tres días hábiles en el sitio oficial del organismo y funcionará como paso previo a la implementación de los aumentos.

El argumento oficial apunta a un “reordenamiento” del sistema, con la intención de reducir subsidios y sostener la operatividad. Sin embargo, la medida llega en un contexto de deterioro del poder adquisitivo, lo que profundiza el impacto en los sectores que dependen del transporte público a diario.

Colectivos: subas moderadas pero sostenidas

En el caso de las líneas de colectivos nacionales —las que cruzan la General Paz o el Riachuelo— el incremento se dividirá en tres tramos consecutivos del 2% en mayo, junio y julio.

Desde el 18 de mayo, el boleto mínimo con SUBE registrada pasará de $700 a $714, mientras que quienes no tengan la tarjeta nominalizada pagarán $1.428. Para los usuarios con Tarifa Social, el valor será de $321,30.

Las actualizaciones continuarán el 15 de junio y el 15 de julio, con ajustes similares. Así, el boleto mínimo llegará a $742,81 en julio para quienes tengan la SUBE registrada.

Trenes: el mayor impacto del ajuste

El esquema ferroviario concentra los incrementos más fuertes. El plan contempla cinco subas consecutivas entre mayo y septiembre, con aumentos mensuales que van del 18% inicial a un 10% en el último tramo.

Con el primer ajuste, el boleto mínimo de tren en el AMBA subirá de $280 a $330 para el tramo más corto. A partir de ahí, las tarifas continuarán escalando hasta alcanzar los $530 en septiembre para la misma distancia, lo que implica una suba acumulada cercana al 90%.

Para quienes reciben Tarifa Social, el valor inicial será de $148,50, mientras que los usuarios sin SUBE registrada deberán pagar el doble de la tarifa correspondiente. En tanto, el boleto en efectivo se fijó en $1.100, muy por encima del resto de las modalidades.

El Gobierno justificó este esquema en el marco de la Emergencia Ferroviaria, declarada tras una serie de problemas operativos y años de falta de inversión en la red.

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