En medio de un escenario económico complejo, el presidente Javier Milei volvió a respaldar su programa y evitó asumir responsabilidades por el deterioro de los indicadores. Durante su exposición en la cena anual de la Fundación Libertad, el mandatario insistió en que los problemas recientes responden a factores externos y a lo que definió como maniobras de la dirigencia política.
«Dejó de crecer la economía, dejó de crecer el empleo y dejó de crecer el salario.» Con esa frase, el propio jefe de Estado describió la situación actual, aunque limitó ese diagnóstico a los últimos meses y lo vinculó a un supuesto intento de desestabilización contra su plan. En ese marco, aseguró que el rumbo no se modificará y anticipó una mejora en los próximos datos: «Marzo mostró los peores números, pero en abril se empiezan a ver los primeros signos de recuperación.»
A pesar de la caída en la actividad, el empleo y el poder adquisitivo, Milei sostuvo que su gestión demuestra que «las políticas liberales funcionan». En esa línea, rechazó las críticas sobre el mercado laboral y negó una destrucción del empleo. También relativizó la pérdida salarial y afirmó que su propio ingreso permanece congelado.
Empleo, consumo y precarización
El Presidente defendió las cifras oficiales sobre ingresos y cuestionó la forma en que se mide la evolución del trabajo: «Es muy deshonesto no incluir a los informales que representan más de la mitad de la fuerza de trabajo». Sin embargo, los datos muestran un crecimiento del empleo no registrado y de formas laborales más precarias, en detrimento de los puestos formales.

En relación al consumo, también desestimó las advertencias sobre su caída. «Otra mentira, el consumo está en su peor momento», lanzó, y lo atribuyó a un cambio en los hábitos de compra: «Chicos, cambió la forma en la que se vende». Según su mirada, el cierre de comercios responde a la expansión del comercio electrónico.
Dólar, inflación y críticas al sistema político
Milei también rechazó los cuestionamientos sobre el atraso cambiario: «Otra mentira, el tipo de cambio está muy atrasado». En ese sentido, destacó el crecimiento de las exportaciones y enumeró lo que denominó como los «tres 100.000»: ingresos fiscales devueltos, exportaciones y proyectos bajo el régimen RIGI.
En cuanto a la inflación, el mandatario insistió en que la desaceleración se vio interrumpida por factores políticos y externos. «La inflación había empezado a caer y de manera profunda, pero en mayo (de 2025) la política decidió jugar y lo hizo fuerte», afirmó, y responsabilizó a distintos actores: «empresaurios, medios de comunicación, consultores y periodistas».
A lo largo de su discurso, Milei volvió a apuntar contra sectores empresarios, economistas y dirigentes que cuestionan su programa económico, en un contexto donde el malestar social se profundiza y los indicadores no muestran señales claras de recuperación sostenida.
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