En dos años de gestión, Milei cerró más de 26 mil empresas y el país roza su peor marca histórica

El deterioro impacta en casi todos los rubros y regiones, con efectos directos sobre el empleo y la actividad económica.

El entramado productivo argentino atraviesa uno de sus momentos más delicados de las últimas décadas. De acuerdo a un informe del Observatorio de la Industria de la UTN.BA, la cantidad de empresas activas cayó a 488.177, un nivel que queda apenas por encima del piso histórico registrado en septiembre de 2021. Desde la asunción de Javier Milei, el país perdió 26.027 firmas, lo que marca un retroceso abrupto tras un período de recuperación.

El relevamiento muestra que entre fines de 2021 y comienzos de 2024 se había consolidado una etapa de crecimiento sostenido, con la incorporación de más de 27 mil compañías. Esa tendencia se interrumpió con el cambio de rumbo económico y dio paso a una caída extendida que afecta a la mayoría de los sectores.

El documento, elaborado con datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), describe un escenario complejo, atravesado por cierres de establecimientos, reducción de operaciones y freno en líneas de producción. La contracción impacta tanto en la industria como en actividades comerciales y de servicios, en un contexto de fuerte inestabilidad que se arrastra desde hace años.

Entre los rubros más golpeados aparece el comercio, que perdió 6.291 locales en términos absolutos. La industria también muestra números en rojo, con 3.025 fábricas menos. Dentro del sector fabril, los mayores recortes se dieron en textil, confección y calzado (-753 unidades), productos metálicos (-414) y alimentos y bebidas (-314).

Pese a la tendencia general, algunos pocos sectores logran escapar a la caída. Las actividades administrativas crecieron un 5,9%, mientras que asociaciones y servicios personales avanzaron un 2,7%. En tanto, minería y petróleo se mantuvieron prácticamente estables, con una leve suba del 0,1%.

El informe también advierte que el cierre de empresas es solo una parte del problema. Muchas compañías optan por reducir su actividad para sostenerse, lo que se traduce en suspensiones y despidos. Casos como Georgalos, con 600 trabajadores suspendidos, Acindar con 200 y P&G con 400 despidos reflejan la magnitud del ajuste. A esto se suman recortes de producción en terminales automotrices como Stellantis y Toyota.

El impacto se distribuye en todo el territorio, aunque con distinta intensidad. La Rioja encabeza las caídas con una retracción del 19,7%, seguida por Chaco (-12,4%), Tierra del Fuego (-11,7%), Misiones (-10,8%) y Catamarca (-10,5%). En contraste, Neuquén aparece como la única provincia que logró un leve incremento en la cantidad de empresas.

Incluso en los distritos con menores retrocesos, los números reflejan un escenario contractivo. Santa Fe, Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires muestran bajas en la cantidad de firmas, lo que confirma el carácter generalizado de la crisis.