Motosierra en Correo Argentino: ya hay 400 despidos nuevos y temen que lleguen a 900

El conflicto se profundiza tras una oleada de cesantías que ya impacta en distintas provincias.

La tensión escala en el Correo Argentino luego del envío de 400 telegramas de despido a trabajadores de distintas regiones del país. La medida generó una inmediata reacción gremial y abrió un nuevo frente de conflicto en la empresa estatal, donde advierten que el recorte podría ampliarse en las próximas semanas.

Desde la Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (FOECyT) señalaron que la situación se inscribe en un proceso de ajuste más amplio. Su secretario general, Alberto Cejas, explicó que el conflicto tomó impulso a partir del reclamo por la actualización salarial, en un contexto en el que los ingresos quedaron muy por detrás del costo de vida.

“En ese reclamo que vinimos haciendo todos estos días nos encontramos con la respuesta de la empresa de empezar a mandar telegramas de despido”, sostuvo Cejas, en diálogo con Víctor Hugo Morales y el equipo de La Mañana en Radio 750.

El dirigente detalló que los despidos ya alcanzan a 400 empleados, aunque alertó que la cifra podría más que duplicarse. Según indicó, circulan versiones internas que proyectan hasta 900 cesantías, lo que encendió las alarmas en el sector.

La preocupación gremial también se apoya en antecedentes recientes. Durante 2025, la empresa redujo su planta de personal en miles de puestos, lo que implicó una sobrecarga de tareas para quienes continuaron en funciones. En ese marco, desde el sindicato cuestionan que la mejora en los números de la compañía no se traduzca en mejores condiciones laborales.

“En 2025 la empresa se despojó de siete mil empleados de una planta de 18.000. Todo ese trabajo se vio recargado en los 11.000 trabajadores que quedaron. Todo ese esfuerzo que se ha hecho para una empresa que ahora es superavitaria no se ve reflejado en los trabajadores, sino por el contrario: no solamente que nos ponen un cepo en las paritarias, sino que ahora pretenden ponernos un bozal para callarnos y no gritar las injusticias que nos están pasando”, advirtió.

Frente a este escenario, el gremio declaró el estado de “alerta y asamblea” y definió un plan de lucha. Entre las medidas se incluyen el trabajo a reglamento y un paro total de actividades por 48 horas previsto para el 4 y 5 de mayo, sin asistencia a los lugares de trabajo.

En paralelo, la organización sindical avanzó con presentaciones ante el Ministerio de Trabajo y prepara una acción judicial para intentar frenar los despidos. Mientras tanto, el conflicto se mantiene abierto y suma incertidumbre sobre el futuro laboral de cientos de trabajadores en todo el país.