Ajuste sin aula: arranca el ciclo lectivo con paro docente en todo el país

El reclamo salarial se cruza con recortes presupuestarios y tensión social creciente, en una semana marcada por anuncios oficiales y protestas en distintos sectores.

El inicio de clases encuentra a buena parte del sistema educativo en pausa. Este lunes 2 de marzo, los gremios docentes activan un paro nacional de 24 horas que altera el comienzo del ciclo lectivo en varias provincias, con eje en la pérdida del poder adquisitivo, el ajuste en educación y el deterioro de las condiciones laborales.

La medida de fuerza se inscribe en un escenario de conflictividad social en ascenso, con protestas que se acumulan desde el arranque del año y que alcanzan a distintos sectores del trabajo. El paro docente se da además al día siguiente del discurso presidencial de apertura de sesiones ordinarias, en un clima político y económico atravesado por despidos, reformas estructurales y malestar social.

La convocatoria lleva la firma de CTERA, UDA, CEA, Sadop y Amet. El impacto se siente especialmente en provincias que tenían previsto comenzar las clases este lunes, como Buenos Aires, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires se afecta el nivel secundario. Los sindicatos apuntan a la falta de avances en la paritaria nacional docente y a la ausencia de una recomposición salarial acorde al costo de vida.

En un comunicado conjunto, los gremios que integran la central obrera afirmaron que “los docentes de la CGT venimos reclamando respuestas concretas hacia el sector docente, pero no las encontramos”, y definieron la huelga como una acción “en defensa de los derechos laborales y salariales”.

Mientras se concreta el paro, el Gobierno convocó a una reunión con los sindicatos a través del Ministerio de Capital Humano, con la intención de abrir una instancia de diálogo. Sin embargo, la convocatoria no frenó la medida. Para los gremios, el encuentro llega tarde y sin señales claras de una solución de fondo, en un contexto atravesado también por la reciente reforma laboral y la posible presentación de un proyecto de reforma educativa impulsado por el presidente Javier Milei, conocido como “ley de Libertad Educativa”.

Entre los reclamos centrales aparece la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), un aumento salarial que permita recuperar ingresos y un refuerzo urgente del presupuesto educativo. La secretaria general de CTERA, Sonia Alesso, anticipó un alto acatamiento y movilizaciones en distintas provincias. “Va a ser un paro muy importante, hay movilización en muchas provincias”, sostuvo, y remarcó que el eje del conflicto pasa por “más financiamiento, aumento de salarios y la convocatoria a la paritaria nacional docente”.

La dirigente también cuestionó el rumbo de la política educativa oficial. “La ley de Libertad Educativa es la cara pedagógica de la reforma laboral”, afirmó, y advirtió sobre “un corrimiento del Estado de su responsabilidad de garantizar igualdad y ascenso social”. En la misma línea, alertó por el impacto del ajuste en infraestructura, construcción de escuelas y financiamiento nacional.

El deterioro salarial aparece como uno de los factores más sensibles. “Hoy los maestros ya no llegan a fin de mes”, señaló Alesso, al subrayar que el presupuesto educativo se ubica en niveles históricamente bajos. “Es el presupuesto educativo más bajo en 20 o 25 años”, remarcó.

Desde la Unión de Docentes Argentinos (UDA), su secretario general Sergio Romero denunció que el Gobierno “no convoca a reunión paritaria desde febrero de 2025” y que, desde entonces, “no hubo acuerdo por el salario mínimo que el Ejecutivo decretó en $500.000”. Los gremios docentes enrolados en la CGT anunciaron además una conferencia de prensa para la tarde del lunes en la sede de Azopardo, con el objetivo de exponer la situación salarial y laboral del sector.

Los números refuerzan el reclamo. Informes oficiales y sindicales ubican al salario docente promedio en uno de los niveles más bajos de las últimas dos décadas, con fuertes diferencias entre provincias. A la caída del poder adquisitivo se suma la eliminación del FONID, que representaba entre el 8% y el 15% del sueldo en muchas jurisdicciones y que, actualizado por inflación, equivaldría a unos $300.000 por cargo.

El conflicto también alcanza a la educación privada. Desde Sadop advierten que la falta de una paritaria nacional dejó sin referencia un piso salarial común y profundizó las desigualdades. Según datos del sindicato, durante la actual gestión presidencial la inflación acumulada supera ampliamente a los aumentos salariales del sector, con una pérdida de poder de compra cercana al 40%. “La escuela es una caja de resonancia de lo que pasa a nivel social”, indicaron, al alertar por cierres de cursos, reducción de matrícula y despidos.

En este contexto, el calendario escolar marca el inicio de clases en provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Tucumán y Misiones, entre otras, aunque el paro docente condiciona el normal funcionamiento en gran parte del país. Con el conflicto abierto y sin acuerdo salarial a la vista, el ciclo lectivo arranca atravesado por la tensión y la protesta.

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