La interna como política de Estado

“Cinco generaciones de argentinos, pintadas en función de vida:
hombres de acción, hombres de traición y hombres de reparación”

Adán Buenosaires
Leopoldo Marechal

Casi mágicamente y merced a un sencillo retuit del Papadas, la proto interna libertaria, que abarcó todo el pasado fin de semana y buena parte del inicio de ésta, parece haberse encausado hacia un marco de pretendida normalidad, siempre teniendo en cuenta cuánto de normal pueden tener Lilia Lemoine y el Gordo Dan, sólo para nombrar dos botones de la nutrida mercería distópica.

El pico del ice berg vendría a ser Manuel Adorni: una punta roma, si la hay. El tipo que ha hecho todo lo necesario para ser la víctima propiciatoria que sirva como salida a tanto daño. No tiene excusas. No tiene testigos que lo justifiquen. Ni siquiera tiene una coartada internacional: la secretaria de Trabajo de EE UU, Lori Chavez-DeRemer, acaba de ser desplazada por utilizar dinero del Estado para solventar viajes personales. O sea… digamos: Trump, que es capaz de mandar a asesinar a 170 niñas en un bombardeo doble a un colegio iraní, no acepta esta clase de corruptelas en su entorno.

Y, sin embargo, ahí está Javier Milei inmolándose por él. No lo entregan por ese sentido de lealtad mafiosa que caracteriza a Karina: ella todavía cree que lo que sabe el Jefe del Gabinete Fantasma (el tipo no puede ni convocar a un asado en Olivos) podría lastimarla, lo mismo que a su hermano (¡Já! Como si los verdaderos jefes no tuvieran toda la info escrita, filmada y grabada).

Pero lo más jugoso es lo que se esconde bajo las procelosas aguas del mar de dudas que es hoy La Libertad Avanza: ese recostarse de la Primera Hermana sobre las mullidas almohadas rellenas de casta política, chocando bruscamente contra el premio nunca recibido por los integrantes de Las Fuerzas del Cielo; ese preferir a Sebastián Pareja antes que al Mago del Kremlin; ese pelearse con el Toto de la Champion porque pidió un cierre político con algunos gobernadores (la cosa económica viene peluda y él necesita mandar mensajes para el Norte)… Karina debe haber sentido que le tocaban alguna parte íntima sin su consentimiento.

Todas estas cuestiones en las que, analistas pretenciosos, han querido ver un remedo de la Ezeiza del retorno de Juan Perón y a los que tan bien respondió Marcelo Falak, resaltando el desafortunado “contraste entre esta menudencia y aquella pelea verdaderamente agónica y plena de drama”. O tal vez, sencillamente, porque como dijo Carlitos Marx, en su 18 Brumario de Luis Bonaparte, “la historia se repite, la primera vez como tragedia y la segunda como farsa”.

UN QUÍTAME ESAS PAJAS

Dan un poco de envidia esas naderías, insignificancias de seres políticamente insignificantes: imagine la lectora/lector si un tuit de Cristina o Axel pudiese ordenar la bolsa de gatos con un perro adentro en la que ha devenido el mundillo político del peronismo opositor y aledaños. Por el contrario, un supuesto mensaje de Mayra Mendoza, robado de un supuesto grupo de WhatsApp de intendentes bonaerenses que le deseaban pronta mejoría a Carli Bianco (operado de apendicitis durante una gira por España) vino a regar más aún la embarrada cancha en la que ya se está jugando el clásico de casados contra solteros que antecede a cada acto electoral de nuestro cada vez más castigado país.

Tufo a opereta despedía el mensaje en el que la diputada provincial quilmeña le enrostraba -de alguna manera- al Ministro de Gobierno de Buenos Aires que él había sido operado “en Barcelona”, distinto que Cristina que había sido operada “presa” y luego refería a la preocupación de Kicillof por ambas intervenciones quirúrgicas. Raro. Un poco abstruso. Porque el contrario de presa es libre, no Barcelona. Demasiado subjetivo. Porque da a entender que Axel no visitó a Cristina luego de la peritonitis y no se hablan ni ven desde octubre de 2025. Y claramente montado, porque circuló por voces y medios interesados en profundizar distancias.

Esta pavada, con la que intentaron ponerle a la interna peronista una temperatura similar a la de la libertaria, no alcanzó para opacar un verdadero triunfo del gobernador Kicillof en su inveterada disputa con el gobierno nacional: la Corte Suprema resolvió que el Ministerio de Economía deberá presentar antes del 10 de junio próximo una propuesta de pago concreta al reclamo bonaerense por el recorte de fondos por más de 2,3 billones (millones de millones) de pesos. Palo y a la bolsa… poniendo estaba la gansa.

NO VALE NI LOS LAMENTOS

Por suerte para él, José Papadas se puede dar el lujo de no detener su gira mágica y misteriosa y regresar, cada tanto, al país que lo eligió para que administre sus destinos: un verdadero presidente en la diáspora. Será por esta condición que es tan afecto a llorar contra el Muro de los Lamentos y, minutos después, estar animando una velada para entretener al genocida de Benjamín Netanyahu en los ratos en los que deja de matar niños. Esa vergüenza ajena de mandatario que tenemos los argentinos integró un trío vocal para desafinar la canción “Libre”, de Nino Bravo, mientras el premier israelí acompañaba haciendo palmas. La periodista Yoana Golden del periódico Haaretz, frente al show del Papadas, sintetizó: “Milei no es querido aquí a pesar de su podredumbre sino porque ayuda a disimular el olor de la nuestra propia”. ¡Shoin!

Definitivamente, nadie lo quiere: ni en Estados Unidos ni en Israel, más allá del grupito de extremistas de derecha que lo han adoptado como bufón. Ni aunque anuncie que dentro de unos meses habrá vuelos directos entre Buenos Aires y Tel Aviv (avivando la posibilidad de un vuelo Teherán – Buenos Aires sin escala); ni aunque proyecte trasladar la embajada argentina a Jerusalén; ni aunque les compre Inteligencia Artificial; ni aunque les entregue un buen pedazo de nuestra Patagonia. “Un político corrupto y repugnante se convierte en figura admirada porque les provee a los israelíes la mercancía más codiciada de todas: validación externa”, ironizó la periodista del Haaretz.

En su periplo número 36 allende los mares y con un promedio de aproximadamente el 15% de su mandato fuera de la Argentina, Milei volvió al esquema habitual de viajar para recibir galardones o presentes personales; disertar frente a un público adicto y volver con las manos vacías. En este caso más vacías que nunca ya que firmó los acuerdos “Isaac”, réplica de los “Abraham” rubricados con EEUU durante la primera presidencia de Trump. Se sabe que Isaac fue el hijo de Abraham. Acaso esa sea la figura que más le guste a Javier respecto de Donald.

EL PAISAJE DE LA POBREZA

Decía que, por suerte para él, puede deambular porque seguramente, con estos paseos disfrazados de viajes presidenciales, gambetea la agonía de una Argentina que no para de caer: el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró, en febrero último, una baja de 2,1% interanual y un desplome de 2,6% respecto de enero. El desbarranque se produce puntualmente en aquellos sectores que concentran el 44% del empleo registrado: Comercio e Industria Manufacturera mientras que los que marcaron tendencia alcista fueron la minería, el campo y los servicios financieros, que son apenas el 18% del empleo registrado y que, en los dos primeros ítems, aún aparecen cada tanto trabajadores en situación de esclavitud. Cierto, también sube la inflación… y la fortuna de los allegados al gobierno del Casalito Presidencial.

Los datos e indicadores de la microeconomía (la diaria, la que usted y yo vivimos en el súper, la panadería o la verdulería… de la carnicería ya nos olvidamos) son tan espeluznantes que al empezar a escribirlos uno siente que le está contando a los que ya andan a pie, que se van a quedar a pata. Nada más inútil que explicarle la pobreza a un pobre.

Sin embargo, puede que usted, que me lee, se interese. Y hasta pueda construir relaciones entre lo que nos pasa y el gobierno de Javier Milei. El 90% de las familias argentinas están endeudadas por estos días; 55% con el sistema financiero y 35% por afuera, con prestamistas y usureros. Pero, del primer porcentaje, hay muchos que también han caído en manos de los que dan créditos barriales a tasas usurarias. La estimación es de Focus Market y registra a deudores de créditos informales; expensas, cuotas de colegio, fiados… etc. etc.

Hay, también, un porcentaje que revuelve las tripas: el 60% de las personas en situación de calle se debe a políticas ejecutadas en los últimos dos años. Claro que las cifras oficiales suelen diferir de las que dan las asociaciones y grupos de personas que realmente se ocupan de ellos, con un plato de comida, con medicamentos, con alguna ropa… Están ahí. El oficialismo en cualquiera de sus versiones más perversas, como el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, puede hacer como que no los ve; puede echarlos a la madrugada, con la policía porteña, de los portones o las escaleras de las inmediaciones del Congreso. Pero están ahí. Los 15 millones de argentinos que Milei dice que sacó de la pobreza, esos se los debo.

DE CORRUPTOS Y DE ESPÍAS

La corrupción parece ser el común denominador del Gobierno que dice que “la moral” es su política de Estado. Al affaire Adorni (los viajes, las viviendas, 65.000 dólares por fuera de lo registrado y una fortuna en cripto que comienza a ser auditada) y los créditos fabulosos a personas sin ningún mérito para acceder a montos de 300 millones de pesos, se suma ahora Joaquín Benegas Lynch, hermano de Bertie, denunciado por enriquecimiento ilícito y evasión de impuestos y Carlos María Frugoni, secretario de Infraestructura, que al parecer tuvo un lapsus mentalis y, pobrecito, se olvidó de declarar unas cuantas propiedades -no menos de seis- que tiene en Miami.

Este último personaje, al parecer, es víctima de la misma interna libertaria o, mejor dicho, de su ramificación hacia el PRO ya que se trata de uno de los muchachos del Cardenal Newman que, en una aventura financiera, quedó culo al norte (“le teníamos que prestar plata para que vistiera a sus hijos”, comentan algunos de sus viejos compañeros) y fue recogido por Nicolás Caputo que lo colocó en AUSA. De ahí, meteórica carrera… en todo sentido. Lo notable es que la denuncia llega luego de que Mauricio Macri (que sueña otra vez con la banda, y no la de River precisamente) se reuniera con Ricardo Lorenzetti para pedirle que arme mayoría con Carlos Rosenkrantz y le hagan la vida imposible al Gobierno.

Con toda esta data, las investigaciones judiciales avanzando y la caída abrupta de la economía y la imagen en las encuestas, uno se pregunta si Milei, la Primera Hermana y sus patrones no le tienen miedo a 2027. Bueno: sí. Pero se están curando en salud. Con el proyecto de Reforma Electoral -que entró al Senado- y con la llegada del nuevo Tecno Villano de moda: Peter Thiel y su empresa Palantir, nombre de las piedras videntes del Señor de los Anillos (la novela de J. R. R. Tolkien), que permiten ver a distancia pero que corrompen inevitablemente a quienes las usan.

No habré de extenderme sobre este personaje que ha venido a instalarse por un par de meses a la Argentina ya que él y su misión han sido uno de los temas predominantes de la agenda mediática de la semana que cierra. Sí diré que es uno de los teóricos de la post-democracia, que cree que el mundo debería pertenecer a los ricos y que éstos tendrían que poner a sus propios Ceos a administrar los países. También que maneja uno de los brazos tecnológicos más sofisticados y peligrosos de la CIA. “Nosotros podemos matar”, suele decir.

Desde Alejandro Bercovich hasta Ari Lijalad, desde Fernando Esteche (con un genial artículo en Pia Global) hasta Katja Alemann, más lúcida que nunca, muchos han revisado puntillosamente la presencia de Thiel en nuestra Patria. Tanto que su llegada ha provocado reacciones de dos puntas: por un lado, la prohibición de ingresar a la Casa Rosada a los periodistas acreditados porque Milei iba a reunirse con el “tecno – fascista” (así lo ha definido el filósofo ruso Alexander Dugin); por el otro, su desembarco en la escena política vernácula ha opacado la llegada de Dante Gebel, el pastor que dice que no es pastor, vive en California (en dónde le inventarán el domicilio), quiere ser presidente de la Argentina y ha derramado una carretilla de dólares para aparecer en cuanto espacio mediático más o menos popular exista, por derecha o por izquierda.

Ya nada sorprende en este paisito nuestro y, como dice una querida tuitera, Maguy-Ta, “qué difícil que se vuelve todo cuando la gente ni siquiera lee”. Porque, convengamos, con las mejores intenciones uno avisa, grita, sacude la ligustrina, mueve los brazos en forma de aspas, arroja bengalas esclarecedoras y datos muchas veces opacos, llora, putea, agita la turba pero, la mayoría, ni pelota. Acaso entretenida por esos reels y esas redes que viene a manejar el funesto Peter Thiel. Desaliento.
Ahí es cuando se me aparece don Arturo Jauretche, siempre tan locuaz como preciso, soplándome al oído una de sus estrofas más firmes «Les he dicho todo esto / pero pienso que pa´nada / porque a la gente azonzada / no la curan con consejos: / cuando muere el zonzo viejo / queda la zonza preñada”. Y vuelvo a empezar.

Por Carlos Caramello.-