Il Morto qui Parla


Cuando el billete, hace que baila
La mierda corre y la traición también
”.
Carlos “El Indio” Solari

Sainete de cambios posibles (deseables) en un gabinete libertario jaqueado tanto por resonantes casos de corrupción pedestre como por sofisticados y oscuros delitos económicos (hablo de la estafa Libra), además del mentado 3% de coima para Karina. Un debate de final abierto que semeja algunos cuentos de nuestra mejor literatura pero se vuelve teatro del absurdo cuando menciona, como reemplazante del caído en desgracia Manuel Adorni, (a) “El Cascadas”, a Martín Menem, (a) “El Adonis de Anillaco”. Viene a ser más o menos como tratar de chorros al 95% de los periodistas y darles notas a Jonatan Viale (a) “El Lechoso”, Luis Majul a “El Hombre Rata”, Esteban Trebucq, (a) “El Pelado de m…” y Alejandro Fantino, (a) “El Sofista” (porque él dice que es filósofo, no sé si ustedes sabían). Si encima de esto viene Patricia Bullrich, (a) “Pepita la Pistolera”, y le pide tu cabeza al Presidente (intentando llevárselos puestos también a Karina y al Papadas), bueno, estás más jugado que el clásico Ríver-Boca.

Lo cierto es que la Derecha necesita mediocridad en sus filas intermedias -porque las corruptelas módicas son asunto de mediocres-, pero no tanta. No al punto de cargarte un proyecto que, hasta hace pocos días, pensaba en ocho años. Y todo porque te enriqueciste encima sin el pañal anti-boludos puesto: a ver, niño Manuel, prosperar meteóricamente en un gobierno que pregona la “moral como política de Estado”, la verdad que no queda bien.

Por ahí es eso: una cuestión de modales. No poder contener los esfínteres del gasto superfluo; no poder sofrenar la tentación del despilfarro grasa; no mantener la imagen de austeridad y decoro de los ladrones de guante blanco con los que se convive a diario en el gabinete (el lector no necesita que se los señale, ¿verdad?), no ser inteligente en el choreo… O, acaso sea precisamente eso: falta de inteligencia. Porque patinarte aproximadamente un millón de dólares en dos años cuando todos tus ingresos en blanco no superan los 60.000 verdes es una estupidez que te expone más que a los verdaderos ladris que te rodean. Ya lo dijo el sabio autodidacta de Flores, Alejandro Dolina, (a) “El Ángel Gris”: “Dejemos de pedir disculpas por haber tenido un delincuente en nuestras filas. Ellos no tienen ni uno solo honesto”.

Lo concreto es que esta vez, como nunca antes, nadie quiere ese lugar vacante que no encuentra inquilino. Martín Menem dice: “A mí dejame” y mira para el lado de Luis Petri, (a) “Top Gunny”, lo que genera cierta excitación en la comunicadora Cristina Pérez, (a) “La Pantalla”, que de inmediato es desalentada en sus ilusiones por voceros del poder que le dicen al oído que el Papadas asegura que antes que Luis, Sandra Pettovello, (a) “La Dos Talles Más”. Pero no hay candidatos ciertos, más allá de que Milei le asegure a sus mascotas periodísticas que no le va a soltar la mano a Adorni “ni en pedo”, rara declaración para alguien que no toma alcohol.

DOS POTENCIAS

Como siempre, la que va a decidir es Karina, (a) “El Padrino”, que anda tan preocupada que no se subió a ese avión presidencial que partió raudo rumbo a los Unites Estates en el viaje número 17 del Papadas pa´ esos nortes desde que gobierna su blonda pasión: Donald Trump. Parece que la Primera Hermana es la única que comprende la peligrosidad del momento; que siente temblar el piso cuando Bullrich, experta serruchadora, se sienta en un canal de TV y se despega públicamente. Pato fue, es y será una eximia lectora del inicio de las caídas fatales, además de campeona de salto con garrocha a otro espacio político. Y encima siempre cae bien.

El Presidente, como cualquier adolescente que se precie, continúa con su boludeo, como si viviese una realidad paralela que reíte de Narnia. Temprano aterrizó, el pasado miércoles, en Los Ángeles para reunirse con Michael Milken, (a) “El Rey de los Bonos Basura”, un coso que amasó una fortuna de unos mil millones de dólares estafando a medio Wall Street. Por ese chanchullo, Milken fue condenado a 10 años de cárcel y a pagar una multa de 600 palitos verdes por fraude de valores y manipulación del mercado pero cuando todavía no había cumplido dos años de esa condena, llegó su amigo Donald Trump a la presidencia y lo indultó.

Milei, como lo había hecho en 2024, discurseó en el cierre de la Conferencia Global del Instituto Milken, a donde fue acompañado por el Canciller Pablo Quirno (a) “El Pirata Morgan”, otro que tiene un ticket para el sorteo de la Jefatura de Gabinete y el ministro de Economía Luis Caputo, (a) “El Bicicletero”, uno de los que está apurando el raje de Adorni, acaso más preocupado por la propia que por la del resto. Inmediatamente después de repetir su discurso de la cena de la Fundación Libertad (tanto que utilizó los mismos gráficos), Milei corrió a darles una entrevista telefónica a dos de sus mascotas favoritas (que vendrían a estar entre los periodistas no chorros) para abrazarse al cadáver político de Manuel Adorni creyendo que, de esta manera, evitaba que se hundiese y sin tener en cuenta que el peso muerto lo arrastra a las profundidades.

Luego de decir que la cascada de Indio Cuá son “dos cañitos”, que no va a “echar a una persona honesta” (las carcajadas de la Argentina se oyeron en Washington), que Bullrich le había avisado lo que iba a decir en los medios (otra vez risas) y que “ni en pedo se va Adorni”, se dedicó a apestillar a sus voceros oficiosos ensobrados que sólo intentaban rescatarlo del naufragio definitivo. Un Papadas en todo su esplendor y dimensión, víctima de su obcecación y haciendo gala de su inveterada mitomanía.

Se notó mucho la ausencia de La Zarina y su vademécum mágico, haciéndolo ingerir la pastilla correcta en el momento indicado. Pero, claro, ella tenía otros problemitas… por ejemplo que ella y su protegido están detrás de negocios como la privatización de Tecnópolis por un precio irrisorio (¿cuánto habrá por debajo de la meso?) y también manejaron la licitación de las bases de datos nacionales con la empresa “ATX”, decisión que se da de bruces con los intereses de la recién desembarcada “Parlantir”, que fogonea el extravagante Peter Thiel pero tiene terminal en la Mossad, tal como ha explicado la amiga @DeboraMabaires.

Una pelea abierta con Pato y el acecho permanente de su archienemigo Santiaguito (a) “El mago de la Perestroika” podrían mostrar con claridad cuánto hay de volumen político en la Primera Hermana y cuánto de casualidad, guita y mediocridad de una dirigencia cobarde en su conjunto para que esta señorita haya pasado del Tarot Marsellés a manejar la cosa como si fuese una Mafiosa de Marsella.

HADOS PERONISTAS

Mientras trata de encontrar un Milei más o menos cuerdo y no tan agresivo, el Ángulo Violeta (ese vértice cerril del Círculo Rojo) manda mensajes para nada crípticos a las diversas complejidades del peronismo en disputa, advirtiéndoles, desde ya, que si un candidato nacional, popular y centro-progre ganara la presidencia de la Nación en 2027, se va a tener que acomodar a los beneficios obtenidos por el empresariado durante los años de entrega libertaria. Léase: reforma laboral, ley de glaciares, privatizaciones… En este último ítem, Diego Chaher, (a) “El Cipayo”, titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, esta semana explicó que se están “madurando las condiciones previas para que, si alguien quiere venir a reestatizar AySA, por ejemplo, le salga carísimo al país y tenga que enfrentar penalidades internacionales”. Gunga Din es un patriota al lado de este muchacho.

Falta bastante tiempo, afirmación ésta que parte de la creencia de que el mandato del libertario duraría los 4 años, cosa que, observando los apuros y sofocones de los dueños de la Argentina, está en dudas, tanto como para llevar a pensar en un desenlace más próximo. Y, sin embargo, los voceros peronianos le responden dándoles “la derecha”… en el sentido más amplio de la expresión. Esto es, acomodando su discurso para no espantarlos y, a su vez, abriendo un amplio abanico de candidatos más o menos posibles e, incluso, alguno que por ahora aparece solapado pero no lo suficiente, como Sergio Massa, (a) “Masita”, quien estaría dispuesto a volver a intentarlo “si el pueblo se lo pide”.

Desde esta columna semanal, con absoluta humildad sostengo que “Con Kicillof no alcanza (todavía); sin Kicillof es imposible”. Esto faltando aún un año y medio. Destaco esta cuestión temporal porque en 18 meses todo puede pasar. Si se cargaron con operaciones varias a Aníbal Fernández (a) “Bigote” Gobernador en 2015, un tipo que eran tan fija que, cuando cerraron las urnas, algunos periodistas lo dieron como el único ganador seguro; si operaron esa derrota con Jorge Lanata (a) “El Merca-Der”, y Julián Domínguez (a) “Gaucho como el Banco de Londres”, bailando chacarera en lo de Tinelli la misma noche de la traición, ¿por qué no podrían hacérselo a Axel Kicillof, (a) “El Soviético”?

Existen cuasi peronistas a los que entrar segundos les sirve. Lo he explicado en esta columna más de una vez: la caja queda intacta y las responsabilidades se diluyen. El hambre del pueblo es un daño colateral. Obvio, sólo una hipótesis atada a verdades contrafácticas. Pero, ya que se revolean estrategias y candidaturas a diestra y siniestra (y no es por Myriam Bregman (a) “La Rusa” que lo digo), es imprescindible ir mirando con atención. Sobre todo con un electorado al que un mensaje traído de los pelos del Donald Trump, (a) “El anciano degenerado”, le hizo cambiar el voto en 24 horas y volvió a la realidad 24 horas después que el apoyo de los Estados Unidos desapareció con Scott Bessent (a) “El Maracaibo”, admitiendo que hizo “un gran negocio financiero” con ese préstamo que nunca llegó y que, si lo hizo, se fue tan rápido como vino.

Consideraciones estas que todavía tienen que andar. Porque crece la posibilidad de nuevos candidatos fuertes, no como Sergio Uñac, (a) “El minero glaciar”: Massa, al que ya hicimos referencia y que aparece claramente oculto tras el recientemente inaugurado espacio de peronismo federal que tuvo su debut la pasada semana con su juntada en Parque Norte. También algunos visitantes a San José 1111 que advierten sobre el inminente lanzamiento de Máximo Kirchner, (a) “El Hijo” a la carrera presidencial. “Si quieren saber qué piensa Cristina, escúchenlo a Máximo”, te explican, en una suerte de exégesis perogrullística. Vamos a ver, dijo un ciego.

Por el momento todo está tan revuelto que si el Coronel Gramajo, soldado de orden del General Roca, recreara su famosa receta del saltado de papas, huevos, jamón y arvejas, le pondría “Intrincado Gramajo”. Es importante tomar nota de esto. Y mirar con detenimiento la coherencia, la honestidad y la entereza de los candidatos. Si alguno se dobló antes, nada dice que no vuelva a hacerlo. Entonces, si no se le pone la atención necesaria; si no se asume el compromiso ciudadano del sufragio con la mayor responsabilidad; si se va a votar como si fuese un castigo o, peor, si no se va a votar, no hay reclamo posible. Nada de lamentos. Nada de quejas estériles. ¡A llorar, al campito!

Por Carlos Caramello