La Corte admitió haber tomado juramento a García Mansilla con irregularidades administrativas

No solo fue un juez elegido a dedo: la incorporación de García-Mansilla al máximo tribunal continúa desatando sospechas por eludir trámites esenciales.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) tomó juramento a Manuel García-Mansilla sin exigirle que suspendiera su matrícula como abogado, a pesar de que aún se encontraba activa, ni cumplir con otros procedimientos administrativos. Así lo advirtió el constitucionalista Andrés Gil Domínguez, quien había señalado previamente las irregularidades en la incorporación del nuevo magistrado.

A comienzos de marzo, Gil Domínguez presentó un pedido de acceso a la información pública ante el máximo tribunal para confirmar si se habían cumplido los pasos previos a la toma de juramento de García-Mansilla, quien fue designado por el presidente Javier Milei sin el aval del Senado. La respuesta de la CSJN llegó este lunes, confirmando las sospechas del abogado.

«No se tramitó ningún expediente administrativo, no se requirió que acreditara el bloqueo de matrícula y presentara una declaración jurada sobre la renuncia a patrocinios letrados, no se exigió la realización de la capacitación obligatoria exigida por la ley Micaela», expresó el especialista a través de su cuenta en X, acompañando sus palabras con el documento emitido por la Corte.

Además, agregó: «Extraño porque en su momento Rosatti tuvo que cumplir con los requisitos exigibles a ese momento para poder jurar. Los jueces de facto juran de esta manera».

La designación de García-Mansilla generó cuestionamientos sobre la celeridad con la que los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti dieron luz verde a su ingreso al tribunal. La ceremonia de jura, realizada el 27 de febrero, se llevó a cabo de manera reservada, sin convocatoria a la prensa ni presencia de familiares o amigos del nuevo magistrado. Solo asistieron algunos secretarios letrados y el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, uno de los principales impulsores de la toma de juramento.

La rapidez con la que se concretó el acto de jura obedecería a la preocupación de que el juez federal de La Plata, Alejo Ramos Padilla, emitiera una medida cautelar que impidiera la incorporación de García-Mansilla, dado que en su juzgado tramitaban dos recursos que cuestionaban la constitucionalidad del decreto 137.

Sin embargo, esa misma urgencia no se aplicó en el caso de Ariel Lijo, otro candidato propuesto por Milei para integrar la Corte, a quien se le exigió previamente renunciar a su juzgado en Comodoro Py antes de ser considerado para el máximo tribunal.

En un giro inesperado, García-Mansilla votó junto a Rosenkrantz y Rosatti para bloquear el ingreso de Lijo, lo que generó sorpresa y malestar en la Casa Rosada. Antes de llegar a la Corte, García-Mansilla había sido decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral, institución históricamente vinculada al Opus Dei, y se desempeñó como director ejecutivo de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH). Además, trabajó en estudios jurídicos de gran peso, como Liendo y Asociados, y Marval, O’Farrell y Mairal, donde intervino en causas ante la propia Corte Suprema.

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