Adorni y otro escándalo más: hablan de un acuerdo clandestino por USD 65.000

La causa suma testimonios y pone bajo la lupa el origen y la forma de pago de la operación inmobiliaria.

La investigación judicial que analiza el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó este miércoles un testimonio que podría complicar su situación. Pablo Martín Feijoo, hijo de una de las vendedoras del departamento que adquirió el funcionario en Caballito, declaró ante la Justicia que existió un acuerdo informal por un pago adicional de 65.000 dólares que no quedó asentado en la escritura.

El hombre se presentó durante varias horas ante el fiscal Gerardo Pollicita, a cargo del expediente junto al juez Ariel Lijo, y sostuvo que ese dinero fue pactado “por fuera” del contrato formal. Según su versión, el objetivo era compensar gastos y evitar pérdidas en la operación, lo que implicaría la circulación de fondos no registrados ante los organismos de control.

De acuerdo con su declaración, el vínculo de confianza entre las partes resultó clave para cerrar el trato. Feijoo explicó que actuó como intermediario entre las propietarias —entre ellas su madre— y el funcionario, y que accedió a condiciones de venta poco habituales, incluyendo una financiación mayoritaria sin intereses.

La compra del inmueble se formalizó por 230.000 dólares, con un anticipo en efectivo y el resto financiado a pagar en cuotas. Sin embargo, el nuevo testimonio plantea que ese monto no reflejaría el total real de la transacción, ya que se habría sumado un compromiso adicional vinculado a refacciones realizadas antes de la mudanza.

En ese sentido, Feijoo aseguró que afrontó obras en la propiedad por un valor equivalente a los 65.000 dólares mencionados, y que ese dinero debía ser reintegrado por Adorni una vez que concretara la venta de otro inmueble propio.

La causa también incorporó declaraciones de referentes del sector inmobiliario que participaron de la operación. Según indicaron ante la Justicia, el departamento habría estado originalmente publicado a un valor considerablemente mayor al que finalmente se escrituró, lo que refuerza las sospechas sobre posibles inconsistencias en el precio declarado.

Además, los testigos señalaron que la modalidad de pago acordada —con cuotas sin interés— resulta poco frecuente en el mercado, lo que abre interrogantes sobre las condiciones en las que se cerró la compraventa.

En paralelo, la investigación seguirá con nuevas instancias en las próximas semanas. Están previstas más declaraciones testimoniales y la presentación de documentación clave que podría aportar precisiones sobre otras operaciones vinculadas al entorno del funcionario.