El consumo no repunta y las ventas pymes siguieron en caída durante marzo

Comerciantes advierten cautela, menos inversión y fuerte dependencia del crédito para sostener la actividad.

El deterioro del consumo no encuentra piso y vuelve a impactar de lleno en los comercios de cercanía. En marzo, las ventas minoristas de las pymes registraron una baja interanual del 0,6% y cerraron el primer trimestre con una contracción acumulada del 3,6%, de acuerdo con un informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

El dato se suma a una seguidilla de resultados negativos que atraviesa el sector desde hace meses y confirma un escenario recesivo sostenido. En términos mensuales, y sin considerar factores estacionales, la actividad también mostró una leve retracción del 0,4% respecto de febrero.

“El inicio escolar dinamizó el gasto específico, pero la pérdida de poder adquisitivo y el alza de los costos operativos afectaron al volumen general”, explicó CAME.

Desde la entidad señalaron además que el funcionamiento de los comercios se encuentra condicionado por la falta de liquidez y las dificultades para encarar nuevos proyectos. “La dependencia del financiamiento bancario y la baja predisposición a invertir definieron un escenario de marcada cautela operativa”, indicaron.

Las perspectivas a corto plazo tampoco muestran un cambio claro de tendencia. Casi la mitad de los empresarios relevados considera que la situación se mantendrá sin variaciones, mientras que una proporción menor confía en una recuperación. En paralelo, una porción reducida anticipa un empeoramiento.

En materia de inversiones, el clima es aún más adverso: la mayoría de los comerciantes descarta realizar nuevos desembolsos en el contexto actual, mientras que solo un grupo minoritario ve oportunidades para expandirse.

Caídas en la mayoría de los rubros

El informe reflejó un panorama heterogéneo según el tipo de actividad, aunque con predominio de resultados negativos. Entre los rubros más golpeados aparecen perfumería, con una caída cercana al 10%, y los segmentos vinculados al hogar —como bazar, decoración y muebles— que también registraron retrocesos pronunciados.

El consumo básico tampoco escapó a la tendencia: alimentos y bebidas mostraron una baja interanual, con un acumulado negativo en lo que va del año. En indumentaria y calzado, el movimiento comercial se mantuvo prácticamente estancado, con leves descensos.

En contraste, algunos sectores lograron sostener cierta dinámica positiva. Las farmacias exhibieron un crecimiento moderado, mientras que los comercios de ferretería y materiales para la construcción registraron una mejora, aunque con señales de desaceleración en la comparación mensual.