El sistema universitario nacional atraviesa un escenario crítico marcado por la caída del poder adquisitivo de docentes y no docentes, que en algunos casos ya alcanza el 50% desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada. El deterioro no solo afecta los ingresos, sino que empieza a reflejarse en la estructura misma de las universidades, con cátedras que se vacían, profesionales que abandonan sus cargos y una conflictividad gremial en aumento.
Distintos relevamientos señalan que entre noviembre de 2023 y comienzos de 2026 los salarios universitarios perdieron más de un tercio de su valor real, en un contexto de inflación persistente y sin instancias paritarias que recompongan ingresos. En paralelo, los recortes presupuestarios profundizan la fragilidad del sistema.
Desde el ámbito gremial advierten que la situación ya impacta de lleno en el funcionamiento cotidiano. Milcíades Olmedo, secretario general de ATUNF, cuestionó con dureza al oficialismo y sostuvo que llegó al poder “persiguiendo al Gobierno nacional y popular y diciendo que iba a combatir a la casta, cuando, en realidad, resulta que derrochan plata y el jefe de Gabinete Adorni se la pasa haciendo viajes con la plata del pueblo”.
El dirigente también apuntó contra la política de ajuste en áreas sensibles y denunció que “reducen el presupuesto para los discapacitados, las Universidades Nacionales, la educación pública y la salud”, mientras el Gobierno “hagan la vista gorda” frente al deterioro social.
En el plano universitario, describió un panorama cada vez más complejo: “el ambiente está muy deteriorado” por la pérdida salarial, la falta de negociación paritaria y la reducción de recursos. Según explicó, este combo ya impulsa la salida de profesionales altamente calificados. “Hay científicos que están dejando las Universidades, se están yendo a los países limítrofes, donde evidentemente les valoran el trabajo que hacen y el salario es distinto”, afirmó.
Olmedo consideró que el rumbo del Ejecutivo pone en riesgo el modelo de educación superior en Argentina. “lo que está buscando el Gobierno nacional es romper toda la estantería de educación pública gratuita y de calidad que tenemos los argentinos”, advirtió.
Conflicto en ascenso y señales de vaciamiento
El impacto también se percibe en la matrícula y la oferta académica. En algunas universidades, como la de Formosa, denuncian una caída en la cantidad de inscriptos y la falta de nuevas carreras, lo que limita las oportunidades para estudiantes.
En ese marco, el malestar gremial escala. La Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) impulsa un plan de lucha que incluye paros durante todo el semestre. Reclaman la convocatoria urgente a paritarias y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
“Ya tuvimos un paro sin asistencia a los lugares de trabajo y ahora el 31 de marzo tendremos otro –informó-. El 17 de abril habrá un nuevo paro y también el 23 de abril, que es el segundo aniversario de la marcha federal en defensa de la Universidad pública y gratuita”, concluyó Olmedo.
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