La Rioja se posiciona nuevamente como uno de los destinos predilectos para esta Semana Santa, ofreciendo una propuesta que integra peregrinaciones multitudinarias, paisajes declarados Patrimonio Mundial y una gastronomía marcada por la tradición. Bajo el lema de ser un destino «al que siempre se quiere volver», la provincia diseñó un calendario que abarca desde la capital hasta los confines de la cordillera andina.

Aventura entre murallones milenarios
La oferta de naturaleza para esta Semana Santa se divide en experiencias de cercanía y expediciones de alta complejidad. A pocos minutos de la capital riojana, el Paseo de Los Sauces se consolida como el epicentro de la recreación familiar, permitiendo la práctica de kayak en el dique, cabalgatas y circuitos de cicloturismo. Complementando este corredor, el Parque de Dinosaurios de Sanagasta ofrece un viaje al pasado geológico: allí, los visitantes pueden recorrer senderos autoguiados entre réplicas a escala real y conocer el valor científico de los nidos de huevos fosilizados hallados en la zona, un atractivo único para el turismo educativo.
Hacia el oeste, el Parque Nacional Talampaya (UNESCO) despliega una infraestructura preparada para diferentes perfiles de viajero. Además del tradicional recorrido en vehículo por el cauce del río seco, se destacan circuitos alternativos como la Quebrada de Don Eduardo, que combina traslados con caminatas de interpretación de flora y fauna, y el Cañón Arcoíris, donde la erosión revela estratos geológicos de colores ocres y amarillos. Para quienes buscan el máximo nivel de adrenalina, las expediciones 4×4 se dirigen a la Reserva Laguna Brava y al cráter Corona del Inca, donde a más de 4.000 metros de altura conviven volcanes, salares y colonias de flamencos rosados en un entorno de belleza extrema.

Sabores con identidad y la Ruta del Vino
La gastronomía de Semana Santa en La Rioja es un pilar de su identidad cultural, con platos que respetan la vigilia pero resaltan los insumos de la tierra. Las empanadas de humita, el locro de choclo sin carne y las preparaciones a base de bacalao conviven con productos regionales de exportación. Entre los dulces, el arrope de chañar —un jarabe tradicional de sabor intenso—, los higos en almíbar y las famosas nueces del Famatina representan el motor económico de las economías regionales del interior provincial, que encuentran en esta fecha una ventana clave para la comercialización directa.
La experiencia culmina con la Ruta del Vino Riojano, un circuito que integra historia y modernidad productiva. El foco principal está puesto en el Torrontés riojano, la única cepa autóctona del país, reconocida por su frescura y notas florales. Los turistas pueden recorrer bodegas en la Costa Riojana y en el corredor Chilecito–Famatina, participando de degustaciones dirigidas que permiten conocer el proceso de elaboración detrás de cada etiqueta. Estos circuitos no solo ofrecen el producto final, sino que invitan a caminar entre viñedos milenarios al pie del Famatina, vinculando el placer sensorial con el paisaje que le da origen.

Un recorrido por el patrimonio y la fe
El turismo religioso es el eje central de la festividad. En la ciudad Capital, el circuito incluye la Iglesia Santo Domingo (siglo XVI), una de las más antiguas del país, y la Catedral Basílica de San Nicolás de Bari, donde descansan los restos de los mártires de la dictadura. En el interior, los puntos de mayor convocatoria serán el Santuario del Señor de la Peña en Arauco, que reúne a miles de fieles, y el Cristo del Portezuelo en Chilecito, consolidado como un centro de peregrinación clave por sus escalinatas emblemáticas.
About Author
Te puede interesar también...
-
Mal pronóstico: alertan que el Servicio Meteorológico Nacional podría quedar al borde del colapso
-
Sin fondos y con salarios pulverizados, las universidades arrancan con paro
-
La Ciudad abrió un Centro de Diagnóstico en Villa Urquiza que le dará prioridad a los porteños
-
Posgrados cortos y virtuales analizan la economía a partir de las políticas de EEUU y el acuerdo Mercosur-UE
-
«Messi es el goat, no es Maradona»
