Cuadernos: las fallas que rodean una causa armada

La citación presencial de CFK a Comodoro Py reaviva críticas por el manejo del expediente y el rol de jueces y fiscales en el proceso.

La causa conocida como “Cuadernos” vuelve al centro de la escena con la convocatoria a Cristina Fernández de Kirchner a declarar en Comodoro Py. El expediente, que la señala como presunta jefa de una asociación ilícita, arrastra cuestionamientos desde su inicio por la falta de pruebas directas que la vinculen con el cobro de sobornos.

Uno de los ejes más controvertidos radica en que, a lo largo de la investigación, no aparece ningún testimonio que detalle quién, cuándo o de qué manera se habría concretado un pago ilegal a la exmandataria. Ni siquiera las declaraciones de los imputados que accedieron al régimen de arrepentidos la mencionan de forma directa en ese sentido.

El proceso judicial avanza en medio de decisiones que generan polémica. El tribunal integrado por Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli rechazó planteos de nulidad presentados por las defensas, con el argumento de que evaluará eventuales irregularidades recién al final del juicio.

Las irregularidades que cuestionan la causa

Entre las objeciones más fuertes aparece el origen mismo del expediente. La investigación quedó en manos del juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli sin pasar por el sorteo correspondiente, una práctica que especialistas consideran indispensable para garantizar imparcialidad.

También se cuestiona la fiabilidad de los llamados “cuadernos” atribuidos al chofer Oscar Centeno. Pericias detectaron modificaciones en los textos, diferencias de escritura y la posible existencia de pasajes dictados. A eso se suma la aparición parcial de los cuadernos a través de un periodista, lo que alimenta sospechas sobre la cadena de custodia de la prueba.

El mecanismo de las declaraciones de arrepentidos constituye otro punto crítico. Según denuncias, varios imputados declararon bajo presión, en condiciones de detención precarias y sin que sus testimonios fueran registrados en video o audio, tal como exige la normativa vigente para evitar coacciones. Algunos incluso habrían dejado constancia posterior de que sus dichos no eran veraces.

En este contexto, la fiscal Fabiana León queda señalada por su actuación dentro de un proceso que, para distintos sectores, carece de garantías básicas. Las críticas apuntan a que las irregularidades acumuladas afectan la transparencia de una causa que investiga la relación entre obra pública y financiamiento político.

La propia exmandataria se refirió a la citación judicial a través de redes sociales: “Como no hay pan, dan circo”, escribió, en alusión al clima mediático que rodea el caso.

Mientras tanto, el expediente sigue avanzando en un escenario atravesado por tensiones políticas y judiciales, donde también aparecen cuestionamientos por el trato dispar frente a otras investigaciones que involucran a figuras del poder.

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