Ya van 22 mil: desde la asunción de Milei, 30 empresas por día cierran en Argentina

El impacto atraviesa toda la economía y deja un mapa productivo en retroceso, con regiones y rubros especialmente golpeados.

Desde diciembre de 2023 hasta fines de 2025, la economía argentina perdió 22.608 empresas, según datos oficiales. El ritmo de desaparición equivale a unas 30 firmas por día, en un proceso de contracción que no registra antecedentes recientes salvo en escenarios de crisis profundas.

El fenómeno alcanza a múltiples actividades, con especial impacto en construcción, industria, comercio y el negocio inmobiliario. Sin embargo, el mayor porcentaje de cierres se concentra en transporte y almacenamiento, donde la caída de la demanda y el avance de productos importados redujeron la actividad logística y provocaron la salida de 5.509 compañías, lo que representa el 14% del total.

Estos sectores, clave en la generación de empleo y producción, explican más de la mitad del PBI y del trabajo registrado. En paralelo, el empleo formal retrocedió en unos 290 mil puestos desde el inicio de la actual gestión.

“No parece que vaya a haber demasiados cambios a futuro, los sectores que ganan no son generadores intensivos de empleo”, advierte Guido Zack, economista jefe de FUNDAR y autor del Monitor de Empresas que el think thank publica mensualmente.

En contraste, los rubros que muestran mejores resultados —como el agro, las finanzas, la minería, el petróleo y los servicios públicos— concentran apenas el 10% del empleo registrado. Incluso dentro de esos sectores se observan pérdidas de puestos de trabajo en los últimos dos años.

La caída en la cantidad de empresas se extiende a todo el país. La Rioja, Catamarca y Chaco encabezan las bajas más pronunciadas, mientras que Neuquén aparece como la única excepción, impulsada por la actividad en Vaca Muerta.

A su vez, los registros oficiales sólo abarcan hasta diciembre, por lo que no incluyen cierres recientes en distintos rubros. Entre ellos figuran compañías textiles, alimenticias, distribuidoras y fabricantes industriales que discontinuaron sus operaciones en los últimos meses.

“Cierran empresas en sectores muy competitivos como alimentos porque tenemos un tipo de cambio más bajo del que deberíamos dada las condiciones macro, un sistema tributario muy distorsivo y una logística cara que empeora por el estado de las rutas”, diagnostica Zack.

El especialista también vincula la situación con la apertura de importaciones, la reducción de aranceles y el encarecimiento relativo de los costos locales, en un contexto de caída del consumo interno.

Al comparar con la gestión de Mauricio Macri, Zack señala diferencias en la velocidad del ajuste. “Con Macri la apertura fue más gradual y hubo obra pública, que tiene un impacto que no se puede subestimar”, explica.

La evolución reciente se inscribe en una tendencia más amplia: desde 2012, cuando el país alcanzó un pico de más de 540 mil empresas, la cantidad de firmas mostró una trayectoria descendente con distintos matices según el ciclo económico.

De cara a los próximos meses, el panorama no anticipa un cambio de rumbo significativo. Según el economista, la continuidad del actual esquema podría frenar el ritmo de cierres, pero difícilmente revierta la pérdida del entramado productivo.

“Si el Gobierno logra controlar el tipo de cambio no va a recuperar las empresas que cerraron, pero sí morigerar los cierres, porque quedarían las más preparadas para resistir”, sostuvo.

Y sentenció: “Si se le escapa el dólar, veo un escenario muy similar al post 2018 de Macri”.

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