4 de febrero de 2026

Vuelos cancelados: por qué habrá paro el 9 de febrero en todos los aeropuertos de Argentina

La medida de fuerza de los trabajadores de ANAC paralizará 30 terminales aéreas en todo el país. Denuncian que el Gobierno dio marcha atrás con aumentos acordados. «Juegan con la planificación de las familias», advirtió Mercedes Cabezas (ATE).

El próximo 9 de febrero, la conectividad aérea de la Argentina enfrentará una parálisis total. Los trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), nucleados en ATE, confirmaron un paro de 24 horas que afectará a los 30 aeropuertos del territorio nacional. La medida responde a un conflicto salarial profundo y a lo que el gremio califica como una falta de previsibilidad deliberada por parte del Poder Ejecutivo.

La huelga alcanzará áreas operativas sensibles como el control terrestre, sanidad, bomberos y administración. Debido a la falta de estos servicios esenciales para la seguridad operativa, la totalidad de los vuelos comerciales quedarán cancelados. Según se informó, solo quedarán exceptuados los traslados sanitarios, humanitarios, vuelos oficiales del Estado o de operativos de traslado de órganos para trasplantes.

Deudas y acuerdos rotos

Desde ATE Nacional señalaron que el conflicto se agravó luego de que el Gobierno nacional desconociera compromisos previos. “El Gobierno nacional juega con la planificación de las familias y con el funcionamiento de un servicio estratégico para el país», denunció la secretaria general adjunta de ATE Nacional, Mercedes Cabezas.

La dirigente explicó que el sector ya arrastraba un retraso salarial considerable y que la decisión de ir al paro se tomó luego de que las autoridades dieran marcha atrás con un incremento que ya estaba acordado. Cabezas detalló que la respuesta oficial fue tardía: “Recién después de anunciar la medida de fuerza decidieron saldar la deuda”.

Impacto en todo el país

Más allá de la afectación a los pasajeros, desde el gremio advierten sobre el golpe que esta parálisis representa para las economías regionales y la integración federal. Sin embargo, responsabilizan de manera exclusiva a la gestión central por el cierre de las vías de negociación. “Queremos dejar en claro que nuestras medidas no son contra quienes viajan, ni contra las provincias. El problema es la falta de diálogo y de previsibilidad por parte del Gobierno nacional”, aclaró Cabezas.

Para la conducción de ATE, el conflicto en la ANAC es una muestra más del ajuste sobre áreas estratégicas del Estado. “Cuando se cierran los canales de negociación y se desconocen acuerdos, no nos dejan otra alternativa que visibilizar el conflicto para ser escuchados”, concluyó la secretaria adjunta.

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