Una pareja de jubilados que alquila vivienda necesitó en abril $ 2,3 millones para subsistir: el equivalente a 5,1 haberes mínimos (con bono incluido). La defensoría del pueblo de la Ciudad de Buenos Aires mide todos los meses la canasta de bienes y servicios básicos que necesitan los jubilados en relación a varios factores, como las características de la vivienda (si es alquilada o propia), la edad (menores o mayores de 75 años), si viven solos, si tienen prepaga o PAMI.
El resultado se divide en seis tipos de hogares:
- Hogar 1: Pareja varón-mujer en edad jubilatoria, hasta 74 años, con vivienda propia
- Hogar 2: Pareja varón-mujer en edad jubilatoria, hasta 74 años con vivienda propia y prepaga
- Hogar 3: Pareja varón-mujer en edad jubilatoria, hasta 74 años, que alquilan la vivienda
- Hogar 4: Hogar unipersonal de mujer mayor de 75 años, con vivienda propia
- Hogar 5: Hogar unipersonal de mujer mayor de 75 años, con vivienda propia y prepaga
- Hogar 6: Hogar unipersonal de mujer mayor de 75 años, que alquila vivienda
Los gastos del hogar tres, al que hicimos referencia en el párrafo anterior, se componen de la siguiente manera: $ 591.351 para la canasta alimentaria, $ 1.286.886 para el pago de bienes y servicios básicos del hogar (alquiler y servicios de luz, gas y agua), $ 169.376 en salud (productos y servicios médicos y terapéuticos), $ 63.711 en mantenimiento del hogar (equipamiento, personal de asistencia y cuidados) y $ 223.887 en bienes y servicios personales (indumentaria y esparcimiento).
“La canasta alimentaria es definida a partir de una estimación propia que tiene en cuenta los requerimientos calóricos y la relación entre proteínas, grasas e hidratos que debe satisfacer la dieta de este grupo poblacional”, explica el informe y también aclara que “la determinación de los servicios de la vivienda considera su tamaño y los consumos promedio. En general, los rubros restantes se calculan en base a un coeficiente sobre el gasto alimentario, tomando pautas de consumo de esta población específica relevadas por la Encuesta Nacional de Hogares 2017/18”. Para cumplir con cualquiera de esos requerimientos mínimos se necesita más de una jubilación.
La pérdida del poder adquisitivo de las jubilaciones
Desde abril de 2024, el bono perdió casi la mitad de su valor real. El dato surge de un documento reciente del Observatorio de la Deuda Social de la UCA. “La jubilación mínima con este refuerzo tiende a la baja y la compensación se vuelve cada vez menos efectiva frente al aumento de los precios”, explicaron.
Desde abril de 2025 la jubilación mínima con bono perdió el 4,4% de su valor real. Su valor actual representa un 74% del promedio anual de 2018, último año sin bonos.
El informe de la UCA identifica dos momentos en materia de jubilaciones: de 2002 a 2013, cuando, en un contexto de recuperación económica con relativamente baja tasa de inflación, “el promedio anual de la jubilación mínima pasó de $269.040 a $728.630 a precios de abril de 2026, un crecimiento de alrededor del 170%. “El otro momento fue entre 2013 y 2025: “Entre 2013 y 2023 el valor real sin bono cayó de $728.630 a $423.878, cerca del 40%, y a $550.479 con bono, aproximadamente un 25%”. Pero el momento más crítico, indican, llegó en febrero de 2024: en ese entonces alcanzó los $248.949 sin bono y los $378.471 con bono, a precios de abril de 2026. “Estos valores representan una caída del 66% y 48%, respectivamente, respecto del valor promedio del año 2013”.
En el caso específico de los bonos, la falta de actualización se evidencia en un dato muy concreto: desde su implementación hasta abril de 2026 pasó de representar el 29% del haber al 16%.

Te puede interesar también...
-
Chorritos libertarios (y no de cascada)
-
Con el Mundial, crecen los riesgos en el hogar: solo cuatro de cada diez argentinos tienen seguro de vivienda
-
Debaten proyecto para poner freno a tasas municipales
-
YPF inauguró una nueva estación de servicio diferencial en Salta
-
Por las bajas reservas, se espera un fin de semana largo malo para el turismo
