La ofensiva de Estados Unidos sobre Venezuela suma un frente de preocupación para la economía argentina. La decisión de Donald Trump de impulsar la reactivación de la industria petrolera venezolana, con fuerte participación de compañías norteamericanas, introduce un factor de incertidumbre para Vaca Muerta, en especial por el efecto que podría generar sobre el precio internacional del crudo en el mediano y largo plazo.
El propio Trump dejó en claro el rumbo que pretende imprimirle a la política energética hacia Caracas. “Vamos a hacer que nuestras muy grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes de cualquier parte del mundo, entren, gasten miles de millones de dólares, arreglen la maltrecha infraestructura, la infraestructura petrolera, y empiecen a ganar dinero para el país”, dijo el sábado ante la prensa.
El trasfondo de esa estrategia se explica por el desplome histórico de la producción venezolana. A lo largo del chavismo, y en un contexto marcado por el bloqueo estadounidense y decisiones de política interna, el país pasó de bombear más de 3 millones de barriles diarios a fines de los años noventa a poco más de un millón en la actualidad. Pese a que la refinación mostró una recuperación parcial en los últimos años, PDVSA anunció hacia fines de diciembre la desactivación de cerca del 15% de su producción, según un informe de la consultora CEEPYS.
Con las mayores reservas de petróleo del planeta —estimadas en unos 300.000 millones de barriles—, Venezuela aparece como un activo estratégico subexplotado. Para Leandro Morgenfeld, investigador del CONICET especializado en la relación entre Argentina y Estados Unidos, Washington apunta a un esquema de apropiación directa de recursos: “Hoy, Estados Unidos no tiene la capacidad para reemplazar a China como primer o segundo socio comercial de todos los países de América Latina”, por lo que busca aplicar “una política casi de pillaje, es decir, de apropiación de los recursos estratégicos”.
En ese escenario, una de las principales incógnitas pasa por el impacto que podría tener un aumento sostenido de la oferta global de crudo. Si la producción venezolana crece con fuerza, la presión bajista sobre los precios internacionales podría complicar el negocio del shale argentino, clave para el superávit energético que el país construyó en los últimos años.
Los especialistas descartan efectos inmediatos. Martín Bronstein, investigador de CEEPYS, sostuvo que “en el corto plazo no vamos a tener ningún efecto grande, ya que cualquier cambio que pueda producir Trump en la industria petrolera venezolana no va a ser inmediato”. En la misma línea, consideró poco probable una suba abrupta del precio por tensiones políticas, dado el peso cada vez menor de Venezuela en el mercado mundial.
La preocupación aparece más adelante. Morgenfeld advirtió que, si las petroleras estadounidenses logran controlar el crudo venezolano, “seguramente sus inversiones van a ir a ese petróleo convencional y menos a Vaca Muerta”, una formación no convencional que exige mayores desembolsos de capital. Ese escenario, remarcó, choca con la orientación del gobierno de Javier Milei de profundizar la entrega del sector energético a intereses estadounidenses.
Desde el punto de vista financiero, el riesgo se vuelve más concreto si el precio del barril perfora ciertos umbrales. Juan José Carbajales, titular de la consultora Paspartú, alertó que una sobreoferta podría empujar el Brent por debajo de los 60 dólares. “El presidente de YPF dijo que el shale (petróleo no convencional) de Vaca Muerta es rentable a 45 dólares por barril”, recordó, y explicó que una baja global tendría dos efectos: menor rentabilidad del petróleo convencional y freno a la expansión de inversiones.
Ese combo, agregó Carbajales, retrasaría los objetivos oficiales de producción y también los proyectos vinculados al GNL. “Llegar a ese 1,5 millones de barriles al día que aspira Argentina ya no va a ser en el corto plazo, sino en 2030 o después”, advirtió, con posibles demoras adicionales en los cronogramas de exportación.
About Author
Te puede interesar también...
-
Estados Unidos desconoce al Cartel de Soles y se le ríe en la cara al gobierno libertario
-
Dólar: Pesce aclaró que las investigaciones por las «cuevas» las inició el propio Banco Central y desmintió que Massa tuviera algún vínculo
-
«Vuelvan a su país»: el increíble pedido de Bullrich a los venezolanos que viven en Argentina
-
La Casa Blanca dejó pagando a Milei y abrió negociaciones con el chavismo
-
Nicolás Maduro, ante el tribunal de Nueva York: «Sigo siendo el presidente de mi país»
