Trump dejó a Milei afuera: la carne argentina no entra en el nuevo cupo de Estados Unidos

La medida busca contener los precios de la carne en Estados Unidos, pero la Argentina no podrá aprovechar las nuevas condiciones de ingreso.

El gobierno de Donald Trump habilitó un régimen extraordinario para importar hasta 300 mil toneladas de carne vacuna sin aranceles, con el objetivo de ampliar la oferta disponible en el mercado estadounidense y moderar los precios. La Argentina, sin embargo, quedó excluida de la medida pese a la estrecha relación que mantiene el presidente Javier Milei con la administración norteamericana.

El beneficio alcanzará a exportadores de Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón y Países Bajos. La decisión representa una oportunidad comercial especialmente relevante para Brasil, uno de los principales productores y exportadores de carne vacuna a nivel mundial.

Una apertura excepcional para bajar los precios

La Casa Blanca decidió recurrir a las importaciones ante el fuerte incremento del precio de la carne en Estados Unidos. El nuevo contingente permitirá el ingreso de hasta 300 mil toneladas durante un período limitado, con la expectativa de incrementar aproximadamente un 10% la disponibilidad del producto.

La iniciativa contempla que la carne importada se venda a valores inferiores a los habituales de importación. El objetivo central de Washington es aumentar rápidamente la oferta y generar presión sobre los precios que enfrentan los consumidores estadounidenses.

Los cortes incluidos en el régimen deberán ser principalmente magros, ya que estarán destinados en buena medida a la producción de carne picada y otros alimentos elaborados.

Argentina quedó afuera del nuevo beneficio

La exclusión argentina tiene una explicación comercial: Estados Unidos considera que el país ya cuenta con un contingente propio para ingresar carne vacuna bajo condiciones arancelarias preferenciales.

En febrero, la administración de Trump había ampliado el cupo argentino, que pasó de 20.000 a 80.000 toneladas anuales, con un esquema de aranceles reducidos.

Por ese motivo, los exportadores argentinos no podrán acceder al nuevo contingente extraordinario anunciado por Washington. La misma situación alcanza a Uruguay, Australia y Nueva Zelanda, que también disponen de acuerdos específicos para sus exportaciones de carne hacia el mercado estadounidense.

La decisión genera un contraste para el Gobierno de Milei, que convirtió el vínculo con Trump en uno de los ejes de su política exterior y buscó profundizar los acuerdos comerciales con Estados Unidos.

Por qué Trump necesita importar más carne

El anuncio responde a una fuerte caída de la disponibilidad de ganado en Estados Unidos. El rodeo bovino norteamericano se encuentra actualmente en su nivel más bajo en 75 años, una situación que limita la capacidad de los productores locales para abastecer la demanda.

A esto se suma la proyección del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que estima que la producción de carne vacuna caerá alrededor de 4% hacia diciembre respecto del mismo período del año anterior.

El escenario se agravó por las sequías y los incendios que afectaron distintas regiones ganaderas. También influyeron las restricciones impuestas al ingreso de ganado desde México, aplicadas para evitar la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo.

El nuevo cupo comenzará en septiembre

El régimen extraordinario entrará en funcionamiento el 1 de septiembre y tendrá una duración máxima de 90 días.

Las 300 mil toneladas se distribuirán en tres etapas de 100 mil toneladas. La primera estará disponible entre el 1 y el 30 de septiembre; la segunda corresponderá a octubre; y el último tramo comenzará el 31 de octubre y continuará hasta que se complete el cupo o finalice el período establecido.