5 de febrero de 2026

Trabajar todo el día y no llegar: cuántos pedidos necesita un repartidor para vivir

Un indicador traduce ingresos variables en viajes concretos y deja al descubierto brechas cada vez más profundas entre las apps.

Un repartidor de plataformas de delivery necesita 454 pedidos promedio para cubrir la canasta básica total de un hogar tipo de cuatro integrantes. El dato surge de la segunda medición del Coeficiente de Alcance del Pedido Promedio (APP), elaborada por la Fundación Encuentro, que pone números a una pregunta central del trabajo en apps: cuántos viajes hacen falta para sostener la vida cotidiana.

El cálculo parte de un pedido promedio de $3.032,9, estimado a partir de valores de Rappi y PedidosYa. El indicador mide el ingreso “bruto”: no suma propinas ni descuenta gastos como nafta, datos móviles o mantenimiento del vehículo.

Cuántos pedidos hacen falta para cubrir lo básico

El APP permite traducir consumos y obligaciones en cantidad de viajes. Para alcanzar el ingreso promedio individual del país se requieren 328 pedidos. Un hogar unipersonal sin alquiler necesita 140 para no quedar bajo la línea de pobreza, mientras que cubrir solo la canasta básica alimentaria individual demanda 63 pedidos.

Los costos de crianza también entran en la cuenta: criar a un niño equivale a 170 pedidos y a un bebé, 152. En materia de vivienda, el alquiler promedio se traduce en 244 pedidos, aunque un monoambiente en la Ciudad de Buenos Aires baja ese número a 167. Para llegar al Salario Mínimo Vital y Móvil hacen falta 110 viajes, pagar el monotributo A implica 12, y llenar un tanque de nafta se resuelve con dos pedidos.

Un promedio que mejora, pero no para todos

La actualización a diciembre de 2025 muestra una mejora respecto de septiembre: en términos generales, se requieren menos pedidos para alcanzar los mismos umbrales. Sin embargo, el informe advierte que ese alivio no se distribuye de manera uniforme.

Durante el último trimestre del año, la cantidad de pedidos necesarios vuelve a crecer mes a mes para la mayoría de los indicadores, en línea con la evolución de los precios. Aun así, los niveles de diciembre quedan por debajo de los del trimestre previo, lo que explica la lectura de mejora en el promedio.

Rappi y PedidosYa: trayectorias opuestas

La clave del informe aparece al desagregar por plataforma. En PedidosYa, el valor del pedido promedio sube con fuerza desde octubre, lo que reduce la cantidad de viajes necesarios para cubrir la canasta básica del hogar. En Rappi, en cambio, los montos muestran escasa variación y el esfuerzo medido en pedidos crece de manera sostenida.

Para cubrir la canasta básica de un hogar tipo, quienes reparten solo para Rappi necesitan más de 570 pedidos, mientras que en PedidosYa el número queda por debajo de 380. La brecha no deja de ampliarse: el mismo objetivo económico exige recorridos muy distintos según la app.

Un indicador para medir el esfuerzo real

El APP surge como una herramienta para traducir ingresos fragmentados y variables en una métrica comprensible desde la experiencia cotidiana del reparto. El promedio aporta una referencia general, pero resulta insuficiente si no se acompaña de una lectura por empresa.

El informe concluye que la mejora agregada convive con una heterogeneidad creciente entre plataformas. Trabajar en una u otra app define condiciones económicas sustancialmente distintas, aun cuando la cantidad de pedidos realizados sea la misma. En ese escenario, el APP no solo mide ingresos: visibiliza cómo las decisiones empresariales inciden de forma directa en las posibilidades materiales de quienes viven del delivery.

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