Quintela: «Tiene que ser un gobernador quien se haga cargo de conducir los destinos del país»

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, denunció el desfinanciamiento sistemático de las provincias por parte del Ejecutivo Nacional. Propuso que el futuro liderazgo del peronismo debe surgir del bloque de gobernadores para asegurar una gestión conocedora de la realidad territorial frente a lo que calificó como un «engendro» administrativo encabezado por Javier Milei.

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, afirmó que la gestión pública se ve asfixiada por un Gobierno nacional que incumple con sus obligaciones legales y constitucionales, provocando que «la situación cada vez se complejiza mucho más y se dificulta mucho gobernar». De cara a la próxima elección presidencial, esgrimió que «tiene que ser un gobernador quien se haga cargo de conducir los destinos del país«, en referencia a alguno de los seis gobernadores peronistas que unieron esfuerzos contra la motosierra de Javier Milei. Entrevistado en el stream de Deuda Prometida, criticó que el mandatario «no tiene la más remota idea de lo que es gobernar un país».

Quintela se mostró optimista por el panorama político y la reorganización del peronismo de cara a 2027. Afirmó que existe un bloque de seis gobernadores, donde están Axel Kicillof, Sergio Ziliotto, Gildo Insfrán, Gustavo Melella y Elías Suárez, que trabajan en la construcción de un espacio federal ampliado. El mandatario sostuvo firmemente que «tiene que ser un gobernador quien se haga cargo de conducir los destinos del país» porque «la realidad de la gestión pública» y lo que significa «la generación de puestos de trabajo», a diferencia de la actual administración central. Quintela planteó que el movimiento debe realizar una autocrítica sobre los errores del pasado, pero comparó la gestión actual con la anterior señalando que, a pesar de las dificultades de la pandemia y la deuda, se construyeron «6.000 viviendas», puentes y hospitales, mientras que hoy «no hemos hecho absolutamente nada» debido a la parálisis total de los fondos nacionales.

El mandatario riojano destacó que gran parte del tiempo debe dedicarlo a «atender situaciones personales muy críticas, desesperantes, de familias» que han quedado desamparadas por el retiro de las políticas federales. Sostuvo que este escenario de crisis se agrava porque el Presidente «se queda con todos los recursos que le corresponden a las distintas provincias», mientras el Estado nacional se limita a recaudar impuestos como el de los combustibles sin devolver inversión productiva a las regiones que generan la riqueza.

En esa línea, realizó una crítica contundente a la figura de Milei, al calificar su proyecto como un «engendro» liderado por un hombre que «no tiene la más remota idea de lo que es gobernar un país». Quintela acusó al Presidente de naturalizar una «mentira permanente» en sus discursos sobre la pobreza y el poder adquisitivo, y de utilizar «agresiones verbales para todos los sectores» que no comparten su visión. Sostuvo que el jefe de Estado nacional «no sabe lo que es trabajar» ni conoce el valor del «esfuerzo» y el «sacrificio», basando su conducta en ofender y agraviar a quienes gestionan las provincias. A pesar de este diagnóstico, Quintela concluyó afirmando que el peronismo logrará organizarse para «definir los objetivos que tenemos que alcanzar» y recuperar un camino de crecimiento para las 23 provincias que componen la nación.

El impacto del desfinanciamiento a las provincias se manifiesta de manera crítica en la red vial nacional, donde el gobernador describió una situación «gravísima» que ya ha provocado víctimas fatales debido al abandono de las tareas de mantenimiento por parte de Vialidad Nacional. Quintela detalló que, en el caso de la ruta 79, el deterioro es de tal magnitud que «los camiones tienen que circular por la banquina porque está en mejor situación que la ruta», lo que ha obligado a habilitar estos sectores laterales para el tránsito de carga que se dirige hacia Cuyo.

Frente a la intención del ministro de Economía, Luis Caputo, de privatizar los corredores nacionales, el gobernador rechazó la medida bajo el argumento de que «el mercado va a actuar donde tenga garantía de recupero de la inversión», dejando al resto del territorio en el aislamiento. En este sentido, planteó un interrogante sobre el rol del Ejecutivo central al cuestionar «¿para qué está un gobierno si no es para generar las condiciones para que la gente pueda tener una calidad de vida un poquito mejor?«, denunciando que la inversión nacional en obra pública para su provincia ha sido «cero» desde el inicio de la actual gestión.

Como contraparte al modelo nacional, el mandatario defendió la nueva Constitución de La Rioja, un texto que eleva al rango de derechos inalienables el acceso al agua, la energía, la conectividad y una renta básica universal. Quintela subrayó que estos pilares tienen «similitudes en cuanto a su jerarquía que el derecho a la salud, a la educación y a la seguridad», y afirmó que el Estado provincial tiene la «obligación de garantizarlo en cada hogar riojano». Explicó que, debido a que la población ya tiene «todo su sueldo comprometido» y enfrenta dificultades para disponer de circulante, su gobierno decidió congelar las tarifas de los servicios públicos para evitar que los ciudadanos caigan en un «estado de mendicidad permanente». Sostuvo que cuando las facturas de luz y agua representan un porcentaje desproporcionado del ingreso, la gente «ya está dejando de pagar porque no puede», lo que justifica la intervención estatal para proteger a los sectores vulnerables frente a las políticas de ajuste que el presidente intenta naturalizar.

Dentro de su programa de gobierno, Quintela resaltó la política habitacional como una herramienta de transformación social profunda, destacando el Plan Angelelli para la erradicación de viviendas precarias. Detalló que este programa construye viviendas de tres dormitorios y 80 metros cuadrados que se entregan de forma gratuita y totalmente equipadas a familias que anteriormente vivían en «ranchitos». El gobernador destacó que estas casas incluyen muebles, electrodomésticos y termotanques porque «muchas veces hay familias que duermen en cartones y de golpe pasan a dormir en un colchón mullido», lo que les permite «construir un proyecto de vida distinto». Afirmó que el Estado debe estar presente para revertir la «vulnerabilidad» de quienes han sido excluidos por el sistema y criticó el mensaje de individualismo extremo del Gobierno Nacional, remarcando que el voto de la ciudadanía busca a alguien que pueda «mejorar su calidad de vida».

«Una YPF para la minería»

En el ámbito de la política económica y de recursos naturales, el mandatario riojano propuso una discusión estructural sobre la minería y la industrialización en origen. Quintela sostuvo que es necesario crear una «YPF para la minería», una empresa con participación pública y privada que gestione recursos estratégicos como el litio y el cobre, asegurando que la riqueza no sea simplemente extraída y exportada. «¿Por qué tienen que agregarle valor afuera y no le agregamos valor aquí adentro?», se preguntó el gobernador, utilizando el ejemplo de la industria del cuero para ilustrar la pérdida de soberanía económica. Remarcó que es inadmisible que el país venda el cuero por «2 pesos con 50» para luego «recomprar el producto terminado» a precios exorbitantes como calzado o vestimenta, y extendió esta lógica a la energía eléctrica, cuestionando un sistema donde solo se enriquecen «dos o tres» personas mientras los sectores más pobres se ven obligados a colgarse de la red porque no pueden pagar las boletas.