Por la motosierra, las universidades argentinas caen en el ranking global

El retroceso expone un sistema cada vez más debilitado frente a la competencia internacional.

Las principales universidades públicas del país perdieron posiciones en una de las evaluaciones académicas más influyentes a nivel mundial, en un contexto atravesado por el deterioro de la investigación científica y las dificultades para sostener su financiamiento.

El último informe del Center for World University Rankings (CWUR) volvió a mostrar un retroceso generalizado de las instituciones argentinas. Las siete casas de estudio que lograron ingresar entre las 2.000 mejores del mundo descendieron en la tabla en comparación con la medición anterior, sin excepciones.

La Universidad de Buenos Aires (UBA) se mantuvo como la mejor ubicada a nivel nacional, aunque bajó del puesto 409 al 423. Detrás quedaron la Universidad Nacional de La Plata (768) y la Universidad Nacional de Córdoba (845), ambas también con caídas en su desempeño global. El listado lo completan las universidades nacionales de Rosario, del Litoral, de Cuyo y de Mar del Plata, todas con retrocesos.

El ranking analiza más de 21.000 instituciones de 95 países, pero solo selecciona a las 2.000 con mejor rendimiento. En ese universo, la Argentina no logró mejorar la posición de ninguna de sus universidades, lo que profundiza la preocupación en el ámbito académico.

La investigación, en el centro del problema

Uno de los factores que explica este deterioro se encuentra en el área de investigación, que representa el 40% de la evaluación total. El informe pondera la producción científica, las publicaciones académicas, el impacto de los trabajos y la cantidad de citas que reciben los investigadores.

En ese terreno, el sistema universitario local enfrenta un escenario adverso. Desde distintos sectores advierten sobre las crecientes dificultades para sostener proyectos, actualizar equipamiento, financiar laboratorios y evitar la fuga de profesionales hacia países con mejores condiciones.

Desde la Universidad Nacional de La Plata plantearon que el resultado refleja un contexto internacional cada vez más competitivo, donde la inversión en ciencia y tecnología resulta clave para sostener el posicionamiento global.

En la misma línea, el propio CWUR vinculó la caída de las universidades argentinas con años de financiamiento insuficiente. Además, advirtió que el debilitamiento de la investigación no solo afecta a las instituciones educativas, sino que limita la capacidad de innovación, el desarrollo científico y las perspectivas de crecimiento a largo plazo del país.