Por culpa del Gobierno, los argentinos tuvieron demoras de casi una hora en los trenes

El cambio en el procedimiento para conductores y guardas extendió los tiempos de control y complicó el servicio durante la mañana.

El inicio de la semana estuvo marcado por fuertes inconvenientes para los pasajeros del Sarmiento, Mitre y Roca, que registraron demoras de hasta una hora y cancelaciones durante las primeras horas del lunes.

El problema se originó en la implementación de un nuevo procedimiento para los controles de alcoholemia que se realizan a los trabajadores encargados de conducir las formaciones y a los guardas. Según informó Trenes Argentinos, la modificación comenzó a aplicarse y generó dificultades desde el comienzo de la jornada.

“Los trenes de las líneas Sarmiento, Mitre y Roca operan con demoras, desde el inicio de la prestación, por la implementación de cambios en el protocolo de control de alcoholemia del personal de conducción y guardas”, comunicó la empresa.

La situación tuvo un impacto especialmente fuerte durante el horario de mayor movimiento, cuando miles de personas se trasladaban hacia sus trabajos y escuelas. En distintos puntos de las líneas, los tiempos de espera se extendieron entre 40 minutos y una hora.

Reclamos y largas esperas en las estaciones

En el Sarmiento, la estación de Liniers concentró parte de las complicaciones. Durante la mañana se observaron pasajeros esperando durante largos períodos por la llegada de las formaciones, mientras las demoras se acumulaban en el servicio.

La extensión de los controles también provocó problemas para completar las dotaciones necesarias de cada tren. La normativa establece que las formaciones deben contar con el personal correspondiente antes de iniciar el recorrido.

Qué dijo Rubén Sobrero sobre el nuevo protocolo

El secretario General de la Unión Ferroviaria Oeste, Rubén Sobrero, cuestionó la modificación del procedimiento y aseguró que el nuevo esquema aumentó de manera considerable el tiempo requerido para completar los controles.

Según explicó, el mecanismo utilizado anteriormente para verificar alcoholemia y drogas demandaba alrededor de tres minutos. El nuevo sistema, en cambio, puede llevar entre 30 y 40 minutos, de acuerdo con el dirigente gremial.

Sobrero sostuvo que la extensión del procedimiento repercute directamente en la circulación de los trenes porque cada formación necesita contar con un motorman y un guarda para poder salir.

“Si no están en el lugar de salida, ese tren se cancela y vuelve al taller”, explicó.

El dirigente también señaló que durante la mañana se produjeron numerosas cancelaciones vinculadas con la falta de trabajadores disponibles mientras se aguardaban los resultados de los controles.

Aunque defendió la necesidad de realizar controles para garantizar la seguridad del servicio, cuestionó el tiempo que demanda el nuevo mecanismo.

“Está muy bien que se haga el control para garantizar que los trabajadores estén en óptimas condiciones para conducir o controlar un tren, pero bajo ningún punto de vista puede demorar 40 minutos un control de alcoholemia cuando hay elementos que te permiten hacerlo en tres minutos”, planteó.

Desde el gremio reclamaron a Trenes Argentinos que vuelva a utilizar el procedimiento anterior o implemente una alternativa que permita mantener los controles sin afectar la frecuencia de los servicios.

Sobrero apuntó contra la situación del sistema ferroviario

Además de cuestionar el nuevo protocolo, el dirigente sindical relacionó las dificultades de este lunes con el funcionamiento general de los ferrocarriles y criticó las políticas de ajuste aplicadas por el Gobierno.

“Hay un vaciamiento en el sistema ferroviario”, afirmó.

En ese marco, aseguró que alrededor de 500 trabajadores abandonaron sus puestos en el Sarmiento debido a los bajos salarios. Para Sobrero, la reducción de la cantidad de personal disponible también impacta sobre la capacidad del servicio para responder ante situaciones que requieren cubrir los puestos necesarios para poner en circulación las formaciones.