Patricio Del Corro: «Hay que anular el RIGI, la reforma laboral y los decretos de ajuste»

El dirigente nacional del FIT-PTS repasó la consolidación electoral de la izquierda encabezada por Myriam Bregman, rechazó las estrategias de frentes moderados, propuso la anulación del RIGI y las reformas de ajuste, exigió la estatización de los recursos naturales y la salud, y advirtió que el programa libertario es insostenible para la mayoría de la población trabajadora

El dirigente nacional del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) y referente del PTS Patricio Del Corro analizó el crecimiento sostenido de la izquierda en las mediciones de opinión pública y la creciente polarización política a nivel internacional, planteando la necesidad de canalizar la simpatía social hacia la organización comunitaria en comités de base para enfrentar las políticas de ajuste aplicadas por la gestión de Javier Milei. Durante su intervención en el programa de streaming de Deuda Prometida, el exparlamentario porteño sostuvo que la crisis social generada por la pérdida del poder adquisitivo, la quita de medicamentos a jubilados y el sobreendeudamiento destruyen las condiciones mínimas de vida, por lo que propuso la refundación institucional del país mediante una Asamblea Constituyente sin límites que anule el RIGI, nacionalice los recursos naturales estratégicos y garantice salarios equivalentes a la canasta familiar.

El crecimiento de la imagen positiva de las principales figuras de la izquierda refleja un cambio en la sensibilidad de amplios sectores sociales decepcionados por las distintas variantes de la política tradicional. Al evaluar los guarismos electorales registrados en los últimos relevamientos, Del Corro remarcó que «se mostró que el de Milei es un gobierno de ofensiva del gran capital y de los sectores financieros más fuertes». Destacó que «la imagen positiva de Myriam Bregman llega al 50% y las encuestas nos dan entre un 8% y un 14% de intención de voto». No obstante, el referente enfatizó la importancia de no limitar el apoyo a la emisión del voto, afirmando que «no basta con tener buena onda con Myriam y votarla en las elecciones, hay que activar ahora en los comités y en la calle».

La disputa ideológica contra los sectores de mayor concentración económica internacional requiere superar las posiciones moderadas que caracterizaron a los armados electorales de la oposición en los últimos años. Del Corro rechazó la idea de conformar alianzas lavadas para ganar elecciones sin confrontar con el poder financiero, sosteniendo que «no va más la idea de hacerse el boludo con un frente moderado; la experiencia de Alberto Fernández fue un gobierno galleta de arroz que no satisfizo a nadie». Confrontando con las corporaciones globales que promueven la eliminación de los derechos laborales y de la seguridad social, el dirigente denunció que «los tipos como Peter Thiel o Elon Musk están diciendo abiertamente que hay demasiado estado de bienestar y te vienen a romper la cabeza».

Frente a la consolidación de un marco normativo diseñado para favorecer la especulación financiera y la entrega de recursos primarios, la izquierda plantea la anulación inmediata de todo el paquete de leyes regresivas aprobado por el Congreso. Explicando los primeros pasos que debería adoptar un gobierno de los trabajadores, Del Corro afirmó que «si asumimos el gobierno lo primero es anular el RIGI, la reforma laboral y los decretos de ajuste«. La transformación de las bases institucionales de la Nación exige una convocatoria popular que redefina la propiedad de los bienes comunes y la estructura del Poder Judicial. En ese sentido, el dirigente remarcó que «necesitamos convocar a una asamblea constituyente para refundar el país porque no se puede gobernar con las mismas leyes que dejó Milei».

El temario de esta asamblea de refundación nacional debe priorizar la soberanía sobre las materias primas y la restitución de la gratuidad universal en la salud y la educación pública. Profundizando las propuestas programáticas de su espacio, Del Corro sostuvo que «hay que discutir si los bienes comunes naturales van a ser nacionales o extranjeros y si la salud y la educación vuelven a ser nacionalizadas». Asimismo, cuestionó severamente la imparcialidad de los magistrados designados por la política tradicional, advirtiendo que «no podés tener una justicia o una Corte Suprema al servicio de las mayorías con jueces puestos en alianza por el poder político».

El deterioro del nivel de vida de las familias trabajadoras y los jubilados alcanza niveles de precariedad insostenibles para la paz social en los barrios del Conurbano y las provincias. Ilustrando el colapso del sistema previsional y la desprotección de los adultos mayores, Del Corro denunció que «es una vergüenza que un jubilado cobre 400.000 pesos y no tenga medicamentos, cuando una pareja necesita dos millones y medio para la canasta básica». Las consecuencias de este ahogo económico se manifiestan en cuadros extremos de morosidad familiar y desesperanza. Graficando esta dramática realidad cotidiana, el referente del FIT sostuvo que «hay gente suicidándose por las deudas«.

Para concluir, el dirigente destacó la expansión territorial de su fuerza mediante la creación de redes de militancia popular en provincias donde históricamente la izquierda no contaba con estructuras formales. Del Corro celebró la respuesta obtenida durante los encuentros organizativos en todo el territorio nacional, revelando que «tenemos más de 17.000 personas anotadas en la comunidad de izquierda desde Tierra del Fuego hasta Jujuy para construir un nuevo partido de la clase trabajadora». El referente concluyó que este proceso de reagrupamiento demuestra que amplios sectores populares han comprendido que la única salida real ante la crisis requiere enfrentar decididamente los intereses del gran capital.