El presidente Javier Milei vuelve a mostrar respaldo político a Manuel Adorni en un contexto de fuerte tensión dentro del oficialismo. Este sábado, el jefe de Estado lo incluirá en el vuelo presidencial con destino a Rosario, donde participará del acto por el Día de la Bandera. La decisión se interpreta en la Casa Rosada como un mensaje hacia dentro del Gobierno y hacia los sectores que cuestionan la continuidad del funcionario.
El gesto se produce mientras crecen las versiones sobre posibles movimientos internos y negociaciones cruzadas que involucran a distintas figuras del Gabinete y aliados del oficialismo, en un escenario marcado por discusiones sobre el rumbo político y la estabilidad del equipo de Gobierno.
El evento en Rosario contará con la presencia del gobernador santafesino Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin. La actividad se realizará en el Monumento a la Bandera, recientemente renovado tras un conflicto entre la Provincia y la Nación por el financiamiento de las obras.
En ese marco, Milei y Pullaro compartirán por primera vez un acto público luego de semanas de cruces por los recortes de fondos nacionales. Ambos dirigentes tendrán intervenciones durante la ceremonia, que incluirá la jura a la bandera por parte de estudiantes.
Villarruel, sin invitación y con tensión abierta
La vicepresidenta Victoria Villarruel no fue convocada al acto, según trascendió desde la organización oficial. En el entorno presidencial sostienen que “Villarruel no forma parte del Gobierno”, una definición que profundiza el distanciamiento dentro de la fórmula.
Pese a no estar incluida en la lista oficial, en el Senado aseguran que Villarruel evalúa asistir igualmente al evento, lo que podría derivar en un nuevo episodio de fricción con el Poder Ejecutivo.
Operativo político para contener la crisis
En paralelo, el Gobierno despliega una serie de negociaciones para frenar avances legislativos contra Adorni en el Senado. El ministro del Interior, Diego Santilli, mantuvo encuentros con gobernadores para asegurar apoyos o abstenciones, mientras Patricia Bullrich también activó gestiones en la Cámara alta para desactivar una posible sesión clave.
La ofensiva opositora apunta a impulsar una moción de censura, mecanismo que podría derivar en la remoción del jefe de Gabinete si consigue los votos necesarios.
Mientras tanto, el oficialismo intenta ordenar el escenario interno y sostener la figura de Adorni, en medio de cuestionamientos políticos y presiones cruzadas dentro y fuera del espacio libertario.
Te puede interesar también...
-
No sabe, no contesta
-
La previa más tensa: el Gobierno cruzó a la Selección antes de la final del Mundial
-
Se le viene la noche: un informe clave podría complicar la situación judicial de Adorni
-
Milei cuestionó la bandera de Malvinas: «Personas intrascendentes»
-
La peor señal para Milei: ya tiene menos apoyo que Macri en este punto del gobierno
