La morosidad de los hogares volvió a quedar en el centro de la agenda económica y el Gobierno dejó en claro que no impulsará un programa estatal para quienes tienen dificultades para pagar préstamos, tarjetas y otras obligaciones financieras. La administración de Javier Milei sostiene que la salida debe surgir de acuerdos entre los propios deudores y las entidades crediticias.
La postura fue ratificada este martes por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien defendió la estrategia oficial durante una conferencia de prensa y descartó que el Estado deba intervenir con recursos públicos.
«Nosotros creemos en las soluciones privadas, porque además este es un problema entre privados. El Gobierno ayuda bajando la inflación y las tasas de interés», sostuvo Ravier.
La respuesta del Gobierno ante el aumento de la morosidad
El funcionario respaldó la negativa del Ejecutivo a implementar mecanismos de asistencia y retomó uno de los principales argumentos utilizados por Milei para rechazar una intervención estatal.
«Lo que dijo recientemente el Presidente es que si nosotros pretendemos ayudar a aquellos que la están pasando mal, poniéndole plata de otras personas en el bolsillo, eso viola un derecho de propiedad. Nosotros no vamos con esa solución, no vamos a darle un Plan Platita a la gente que la está pasando mal para darle una solución parcial», planteó.
Ravier también cuestionó las políticas aplicadas durante años anteriores y vinculó el escenario actual con las decisiones adoptadas en materia fiscal. En ese sentido, sostuvo:
«Ese modelo ya lo vivimos y nos llevó a la miseria total. Más de 50% de la gente llegó a estar por debajo de la línea de pobreza. Estuvimos más de 12 años sin crecimiento económico, con un nivel de inflación arriba del 200%, producto del Plan Platita«.
El vocero también apuntó contra el Congreso por las decisiones tomadas antes de octubre de 2025 y consideró que esas medidas tuvieron consecuencias sobre los ingresos y el escenario económico.
«Todavía estamos pagando los costos de un 2025 difícil, en donde con mucha irresponsabilidad alguna cantidad de legisladores aprobaron proyectos de ley con irresponsabilidad fiscal, por lo menos. Nosotros no queremos volver a ese escenario», afirmó.
La salida que propone el Gobierno para los deudores
Frente al incremento de las dificultades para cumplir con las obligaciones financieras, el Ejecutivo apuesta a que bancos, tarjetas y otras entidades negocien directamente con los clientes.
Ravier aseguró que el aumento de la mora estaría comenzando a moderarse y planteó que una eventual solución debería surgir mediante modificaciones en las condiciones de los créditos.
«Estamos superando esto, los datos lo muestran, estamos revirtiendo el incremento de las moras, ahora está empezando a detenerse el crecimiento, incluso a bajar, y creemos que entre privados van a llegar a un refinanciamiento extendiendo plazos y bajando las tasas de interés que le van a dar una solución a este problema».
El funcionario insistió en que el papel del Estado debe concentrarse en generar condiciones macroeconómicas que permitan reducir el costo del financiamiento.
«Nosotros creemos en las soluciones privadas, porque además este es un problema entre privados. ¿Cómo ayuda el Gobierno? Bajando la inflación, bajando las tasas de interés. No bajan porque automáticamente lo haga el presidente del Banco Central de manera arbitraria; esto tiene que ser un proceso genuino que ocurre volviendo al ahorro», concluyó.
Milei también rechazó una ayuda para quienes no pueden pagar sus deudas
La posición de Ravier coincide con la expresada un día antes por Javier Milei. El Presidente volvió a rechazar la posibilidad de crear una herramienta de asistencia para quienes quedaron atrapados por sus compromisos financieros.
«Nadie les puso una pistola en la cabeza para endeudarse», sostuvo el mandatario durante una entrevista televisiva, al referirse al incremento de la morosidad.
Milei definió la situación como «un problema entre privados» y cuestionó que el Estado deba utilizar recursos públicos para cubrir las obligaciones de quienes tomaron créditos. «¿Es correcto que yo le haga pagar a usted eso?», planteó.
Según el jefe de Estado, la alternativa debe pasar por las propias entidades financieras, que podrían ofrecer mecanismos de refinanciación para aliviar las cuotas y extender los plazos.
La misma postura había sido planteada por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien también descartó la implementación de un programa estatal destinado específicamente a los deudores.
Así, mientras la mora de los hogares continúa siendo un problema para una parte importante de las familias, el Gobierno mantiene su decisión de no instrumentar una asistencia pública y deposita la salida en las negociaciones entre bancos, financieras y sus clientes.
Te puede interesar también...
-
Con una sangrienta represión en las calles, el Gobierno salvó en el Senado la ley de propiedad privada
-
Milei quedó otra vez en el medio del choque entre EE.UU. y China por una empresa argentina
-
Benegas Lynch, el senador que defendió su voto para hacer negocios
-
El Gobierno hizo un papelón en el Senado y retiró la extranjerización de tierras
-
Kicillof acelera su armado político y prepara una estructura nacional rumbo a 2027
