“La Argentina que los recibe para el Congreso de la FIA es la misma Argentina que quiere organizar la fecha de la F1 y del Rally mundial. Queremos ver a Franco Colapinto”, afirmó hace pocos días el presidente, Javier Milei, ante el Congreso Americano de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) realizado en la sede del Automóvil Club Argentino (ACA) en Palermo.
Pero para lograr que la Fórmula 1 vuelva a la Argentina haría falta cumplir algunos requisitos: entre ellos, la adecuación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez, cuyas obras avanzan a cargo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en manos de Jorge Macri. La modificación de la infraestructura, que según fuentes oficiales lleva el 60% de avance, demanda un presupuesto de US$ 150 millones.
En la presentación del plan de remodelación ante Mohammed Ben Sulayem, autoridad del organismo que homologa los circuitos donde compite la máxima categoría del automovilismo, Jorge Macri afirmó: “Estamos haciendo la inversión más importante en la historia del Autódromo de la Ciudad. Soñamos con la vuelta de la Fórmula 1 y por eso estamos transformando por completo la pista y las instalaciones para que cumpla con todas las exigencias y sea un ícono de Buenos Aires en el mundo”.

El jefe de gobierno porteño agregó además: “Nuestro posicionamiento global, alejado de centros de conflicto, nos vuelve aún más competitivos. Un ecosistema público-privado virtuoso que se encuentra con algo que no se puede fabricar: la pasión”. Y reafirmó que “el único Autódromo del país que puede recibir a la Fórmula 1 es el de la Ciudad”.
En su página web la Ciudad mostró los avances: “Ya se completó la demolición total de la tribuna ubicada en la zona de la Horquilla que permitirá extender el trazado del circuito para que se pueda correr con la máxima exigencia internacional de la F1”, dice la presentación de la nota en la que también comparten un video en plena obra. “Esta semana se completó la demolición total de la tribuna ubicada en la zona de la Horquilla que permitirá extender el trazado del circuito para que se pueda correr con la máxima exigencia internacional de la Fórmula 1”, explicaban el 1 de septiembre.

“La ampliación del trazado en este sector permitirá mejorar las condiciones del circuito y abre, a futuro, la posibilidad de que Buenos Aires pueda contar con una pista preparada para recibir nuevamente a la Fórmula 1, la máxima categoría del deporte motor”, describen en consonancia con el deseo manifestado por el Presidente ante la FIA.
Pero mientras se plantea esta millonaria inversión para un posible regreso de la Fórmula 1, las políticas de vivienda representan la menor proporción del presupuesto porteño de los últimos 14 años.
El informe de Acij
La Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (Acij) publicó recientemente un informe sobre la ejecución presupuestaria porteña en el que advierte que las políticas de vivienda perdieron peso dentro del presupuesto de la Ciudad y alcanzaron su menor participación en 14 años.
“Mientras el presupuesto general de la Ciudad de Buenos Aires alcanza los $ 20,9 billones y crece un 9,5% en términos reales respecto a 2025, las políticas de vivienda pierden prioridad: hoy representan apenas el 1% del presupuesto total del GCBA, el porcentaje más bajo de los últimos 14 años”, comienza la nota de presentación del reporte.
Acij analiza desde hace más de una década el presupuesto de la Ciudad “para entender su impacto en el ejercicio de los derechos, promover el debate público y la rendición de cuentas”, detallan.
“Entender el presupuesto no siempre es sencillo: los montos cambian año a año, la inflación dificulta las comparaciones y las partidas se reorganizan entre programas y organismos. Por eso, el informe presenta los datos en pesos reales y los analiza a través del tiempo para facilitar comparaciones interanuales y hacer visibles tendencias y cambios”, aclaran sobre la metodología.
El informe analiza la inversión en el Instituto de Vivienda de la Ciudad, los programas de integración de barrios populares y las políticas destinadas a personas en situación de calle.

En detalle, el reporte aclara que las políticas de vivienda se ejecutan actualmente a través de tres organismos: el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC), la Subsecretaría de Abordaje Territorial y Obras (SATO), dependientes del MDHH, y la Corporación Buenos Aires Sur.
En conjunto, estos organismos cuentan con un presupuesto de $ 211 mil millones, de los cuales, al cierre del segundo trimestre, se había ejecutado el 32%.

Por otro lado, la distribución de este presupuesto reducido también es regresiva, señalan: “Si se analizan las políticas de vivienda destinadas a integración de barrios populares, en 2026 se acentúa la tendencia de los dos últimos años: un aumento del presupuesto destinado a obras de emergencia, en desmedro de las obras de infraestructura integral”.

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