Esta semana el Gobierno recortó el presupuesto para el Ministerio de Salud en $ 70 mil millones: aunque el ajuste llegó a una gran cantidad de programas, según la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (Asap), los más perjudicados fueron los de Acceso a Medicamentos, Insumos y Tecnología Médica, con una caída de $ 20 mil millones en sus recursos; y el de Fortalecimiento de los Sistemas Provinciales de Salud, al que se le quitaron $ 25 mil millones. En porcentaje, este último fue el más golpeado: la reducción equivale al 44% de su presupuesto.
Sin embargo, la cantidad de personas que requieren del sistema público para atenderse se incrementó considerablemente: según un informe del Instituto Argentina Grande, 742 mil se quedaron sin cobertura privada de salud entre diciembre de 2023 y 2025. El número es un reflejo de tres factores: el nivel de empleo, la precariedad de los puestos de trabajo que se crearon, y el incremento de las prepagas. Estas últimas aumentaron un 417% en este periodo, contra una inflación generalizada del 293%, explican desde el IAG. Por otro lado, en el mismo lapso de tiempo se perdieron 206 mil empleos registrados y 24.180 empresas.
“El gobierno de Javier Milei, que tenía como objetivo achicar el Estado para que creciera el sector privado, paradójicamente después de dos años deja a cada vez más personas dependiendo únicamente de la salud pública”, resaltan.
Más allá del recorte, el Ministerio de Salud ya presentaba una baja ejecución en lo que va de 2026. El Centro de Economía Política Argentina (Cepa) publicó un análisis en el que señala que la Superintendencia de Servicios de Salud devengó un 51% menos que los recursos gastados para abril de 2023, mientras los hospitales nacionales una reducción en las erogaciones en relación a ese año de ente el 28% y el 53%. El Instituto Malbrán (-38%) y ANMAT (-36%) le siguieron en el nivel de caída. “Programas críticos de atención sanitaria y prevención de enfermedades presentan caídas de hasta 100%. Por su parte, el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) muestra un incremento real del 118%”, explicaron.
La situación actual
El estudio de IAG señala que mientras que en 2023 el 67,5% de la población tenía obra social o prepaga, ese porcentaje se redujo al 65,4%. “Esto implica que la población que solo posee cobertura médica a través del sistema de salud pública pasó de 9.551.000 personas a 10.293.000, engrosándose en 742.000 personas”.
Mientras las obras sociales se incrementaron en más del 400%, los salarios de los trabajadores formales cayeron en un 12% contra la inflación, según datos recabados por ese Instituto y que corresponden al Indec. La realidad no afectó a todos por igual, afirman también: “La brecha de ingresos por ocupación entre mujeres y varones subió del 24% a 29%, en un contexto de vaciamiento de las políticas de cuidado”.
En términos de desempleo también existen variaciones: los jóvenes son el sector más perjudicado con el 16%. Como contrapartida, y según ya señaló en otra nota de Deuda Prometida, el empleo entre las personas mayores de 65 creció un 12% y un 35% la precariedad.
La tasa de desprotección laboral para el conjunto de la población, en tanto, llega al 44,9%.
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