El programa habitacional de Melchor Romero, en La Plata, llega a su etapa final después de más de una década desde su inicio. La obra, que había quedado paralizada en 2015, contempla 175 viviendas y reúne tres dimensiones de política pública: hábitat, género y salud mental.
La distribución presentada por la Provincia contempla 175 viviendas destinadas a mujeres que sufrieron o sufren violencia de género y necesitan salir de sus hogares, así como a personas externadas de hospitales neuropsiquiátricos. La entrega de las llaves está prevista para el próximo 1° de octubre.

La historia del proyecto comenzó en 2013, luego de la inundación que afectó a la ciudad de La Plata. Según explicó la ministra de Hábitat y Desarrollo Urbano, Silvina Batakis, en ese momento distintas áreas del Gobierno bonaerense trabajaron para subdividir tierras pertenecientes al predio del Hospital Alejandro Korn y avanzar con el proyecto habitacional.
Batakis destacó que las 175 viviendas forman parte de una política habitacional que, además de atender el acceso a la vivienda, incorpora infraestructura y otros componentes de integración urbana. En el caso de Melchor Romero, además, 32 de las familias que se mudarán se encontraban en zonas categorizadas como de peligrosidad hídrica alta o muy alta.
La funcionaria también remarcó que el proyecto requirió la participación de distintos organismos provinciales, entre ellos los ministerios de Salud y Mujeres, el OPISU, Fiscalía, ARBA, el Ministerio de Economía y áreas vinculadas a la energía. El objetivo fue recuperar la infraestructura y avanzar en la integración urbana del barrio. El barrio contará además con parque, parrillas, espacios para las infancias y una cancha de fútbol.
El proyecto había quedado paralizado en 2015 durante el Gobierno de María Eugenia Vidal, explicó Batakis al tiempo que destacó que la gestión de Axel Kicillof retomó las obras en un trabajo que no fue fácil y que requirió recuperar espacios, servicios y equipamiento.
Género: de Ellas Hacen a la recuperación del proyecto
La historia de estas viviendas está vinculada al programa Ellas Hacen, que comenzó a desarrollarse a nivel nacional después de 2010 y al que la ciudad de La Plata se incorporó posteriormente, en el contexto de la inundación del 2 de abril.
Según explicó la ministra de Mujeres y Diversidad, Estela Díaz, el proyecto tenía distintas dimensiones: además de la construcción de la casa propia, contemplaba formación profesional y capacitación en oficios no tradicionales. Entre ellos mencionó la soldadura, la construcción y la electricidad.

Díaz señaló que, a partir de 2015, con el cambio de gobiernos a nivel nacional, provincial y municipal, comenzó un proceso de desfinanciamiento y bloqueo del proyecto. Según su relato, se bloquearon los espacios donde se desarrollaban los talleres y se modificó la orientación de la formación hacia oficios tradicionales. También indicó que las mujeres dejaron de poder acceder al barrio.
«Un proyecto neoliberal que abandonó y clausuró oportunidades, sueños, expectativas en el gobierno, lamentablemente con la primera gobernadora mujer que tuvo la provincia, que fue el gobierno de Vidal con Macri presidente«, destacó la ministra de Mujeres bonaerense.
En ese momento, explicó la funcionaria, había 71 viviendas levantadas mediante autoconstrucción y cooperativas. Según su relato, esas viviendas fueron posteriormente vandalizadas e intrusadas. La situación comenzó a modificarse a partir de 2019, con la llegada de la actual gestión provincial y la creación del Ministerio de Mujeres y Diversidad. La distribución actual señala 139 viviendas para mujeres que atravesaron situaciones de violencia de género, y seis para casos que ya fueron judicializados.
Díaz contó que el organismo comenzó a trabajar con mujeres que habían sido beneficiarias y organizadoras del proyecto y que sostenían el reclamo por su continuidad. Ese trabajo derivó en una articulación con el Ministerio de Salud y otros organismos provinciales para recuperar las tierras, parcelar el espacio, restablecer servicios y avanzar con la infraestructura necesaria.
Salud mental: viviendas para acompañar la externación
Las otras 30 viviendas están destinadas a personas que atraviesan procesos de externación de hospitales neuropsiquiátricos. El ministro de Salud, Nicolás Kreplak, explicó que muchas de ellas provienen del Hospital Alejandro Korn, aunque no exclusivamente.

El esquemacontempla dos tipos de viviendas. Diez están preparadas para personas que requieren asistencia durante las 24 horas, con un espacio destinado también al equipo de salud que permanece en el lugar. Las otras 20 son viviendas para grupos de cuatro personas, con seguimiento diario de trabajadores y profesionales de la salud.
Kreplak vinculó esta política con la Ley Nacional de Salud Mental 26.657 y con el proceso de transformación del modelo de atención. La Provincia cuenta con cuatro hospitales neuropsiquiátricos con internación prolongada y, según explicó, el objetivo es avanzar en la desmanicomialización y en alternativas de atención comunitaria.
El ministro bonaerense señaló que la Provincia ya externó al 70% de las personas que permanecían internadas crónicamente en esas instituciones y que actualmente hay 743 personas asistidas en hogares dentro de la comunidad.
En el caso del Alejandro Korn, Kreplak sostuvo que el proceso permitirá terminar con la internación crónica de personas con padecimientos de salud mental, aunque el hospital continuará funcionando y fortaleciendo la atención de salud mental aguda.
La transformación planteada por el Ministerio de Salud bonaerense apunta, según explicó el funcionario, a que el actual modelo manicomial sea reemplazado por un hospital general especializado en salud mental integrado a la red provincial.
Una política habitacional integral
El proyecto de Melchor Romero termina así siendo más que la construcción de un conjunto de viviendas. La propia presentación oficial lo ubicó en la intersección de distintas políticas públicas: acceso a la vivienda, abordaje de las violencias por razones de género y acompañamiento de personas que atraviesan procesos de externación de instituciones de salud mental.
Para Batakis, la experiencia también muestra la necesidad de coordinación entre distintas áreas del Estado para concretar una obra que comenzó hace más de una década. Para Díaz, representa la recuperación de un proyecto vinculado a la capacitación y autonomía de mujeres. Y para Kreplak, las viviendas forman parte de un proceso más amplio de transformación de la atención en salud mental y de construcción de alternativas de vida en comunidad.
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