Durante el desarrollo de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, el mandatario estadounidense Donald Trump mantuvo un encuentro de trabajo con el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham. Tras la reunión, fue el propio premier británico quien confirmó públicamente que en la agenda abordada figuraron temas de comercio y la situación de las Islas Malvinas. Al término de las deliberaciones, Trump elogió al jefe de Gobierno británico y ratificó que la relación entre Estados Unidos y el Reino Unido se encuentra en un proceso de mejora.
Esta muestra de sintonía volvió a posicionar al líder norteamericano cerca de los intereses de Londres, apenas semanas después de haber generado incertidumbre con declaraciones sobre la postura diplomática de Washington frente al reclamo argentino. En contraste, el presidente Javier Milei arribó a suelo estadounidense confiado en su alineamiento con la Casa Blanca y con la expectativa de obtener un rédito político, pero quedó excluido de las conversaciones vinculadas al archipiélago austral.
Pese a la coincidencia geográfica de ambos mandatarios en Nueva York, un encuentro a solas entre Milei y Trump no fue contemplado en la agenda oficial como una bilateral formal. La única alternativa para un contacto entre ambos quedó condicionada a un cruce en una actividad del Escudo de las Américas, donde está prevista la participación de diversos presidentes continentales. Sin embargo, en los pasillos diplomáticos se coincide en que un saludo circunstancial en un plenario multipartidario carece del peso estratégico y del impacto político que representa una reunión bilateral reservada.
Las declaraciones de Donald Trump luego de su encuentro con el primer ministro británico evidencian que las Malvinas son para él una pieza de negociación con Inglaterra. Por eso, los alineamientos automáticos de Milei son peligrosos e irresponsables. La Causa Malvinas no puede ser un cálculo en función de movimientos geopolíticos coyunturales, sino que debe ser una política de Estado consistente, permanente y sistémica. Malvinas es un pilar de nuestra nación y una causa sagrada de nuestro pueblo.
— Martín Perez (@MartinPerezTDF) September 22, 2026
El intendente de Río Grande, Martín Pérez, apuntó por redes sociales que «las declaraciones de Donald Trump luego de su encuentro con el primer ministro británico evidencian que las Malvinas son para él una pieza de negociación con Inglaterra. Por eso, los alineamientos automáticos de Milei son peligrosos e irresponsables». El peronista fueguino aclaró que «la causa Malvinas no puede ser un cálculo en función de movimientos geopolíticos coyunturales, sino que debe ser una política de Estado consistente, permanente y sistémica. Malvinas es un pilar de nuestra nación y una causa sagrada de nuestro pueblo«.
Tras el encuentro de Trump con Burnham, aclaró el mandatario estadounidense a la prensa: «Basándome en mi relación con el primer ministro, Andy, creo que nos va muy bien». A esto le sumó el británico que conversaron sobre el comercio y Malvinas: «Le mencionamos las Malvinas y tuvo la amabilidad de escucharnos sobre esos temas, entre otros. Ha sido genial estar con usted y el equipo».
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