La industria automotriz no levanta cabeza y suma otra caída en mayo

El ritmo de actividad sigue condicionado por cambios en plantas y un mercado interno que no reacciona.

La actividad automotriz volvió a mostrar señales de debilidad en mayo, con retrocesos tanto en la fabricación como en los envíos al exterior. Según datos difundidos por la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), el sector continúa atravesando un escenario complejo, marcado por ajustes productivos y una demanda local deprimida.

Durante el quinto mes del año, las terminales radicadas en el país produjeron 37.762 vehículos. Si bien el volumen total resultó superior al del mes previo por una mayor cantidad de jornadas laborales, el promedio diario evidenció una contracción del 4,9%, con poco más de dos mil unidades por día.

El frente externo tampoco aportó alivio. Las exportaciones alcanzaron las 25.237 unidades, lo que implicó una baja del 6,1% frente a abril. El comportamiento fue dispar: mientras que los utilitarios registraron una leve mejora del 1,2%, los autos particulares sufrieron una fuerte caída del 15,3%.

El presidente de Adefa, Rodrigo Pérez Graziano, analizó el momento que atraviesa el sector y lo vinculó con las transformaciones en marcha dentro de las terminales. «Los volúmenes de producción de los últimos meses encontraron una base de estabilidad. Como habíamos anticipado, este año la industria atravesará un proceso de adecuación por la renovación de la oferta local impulsada por nuevas inversiones», señaló.

Más allá de ese proceso, desde el sector empresario advierten por la falta de dinamismo del mercado interno y reclaman medidas que alivien la carga impositiva. En ese sentido, si bien destacaron la decisión del Gobierno nacional de avanzar con la reducción de derechos de exportación, remarcaron que el esfuerzo debería replicarse en otros niveles del Estado.

«Es un paso clave, ahora necesitamos el acompañamiento de provincias y municipios. Ingresos Brutos y las tasas municipales representan el 10% del valor de un auto exportado; reducir esa carga es urgente para ganar competitividad y consolidar nuestro modelo de negocio», concluyó Pérez Graziano.

El deterioro de las ventas en el mercado local aparece como uno de los focos de mayor preocupación. En mayo, las entregas a concesionarios se desplomaron un 39% en comparación con el mismo mes del año pasado. Este retroceso profundizó la tendencia negativa del acumulado anual, que ya exhibe una baja superior al 23%, junto con un creciente stock sin salida en las agencias.