Golpe a los supermercados: el consumo masivo se desplomó en mayo

El deterioro del poder adquisitivo impacta de lleno en productos básicos y deja un panorama extendido de retracción en todo el país.

El gasto cotidiano de los hogares volvió a mostrar señales de debilidad en mayo y confirmó una tendencia que no logra revertirse. Las ventas en supermercados y comercios de cercanía registraron nuevas caídas, en un escenario marcado por ingresos que no alcanzan y precios que siguen en niveles elevados.

Un relevamiento de la consultora Scanntech expuso que el consumo masivo descendió un 2,9 por ciento frente a abril y acumuló una baja del 4,2 por ciento en comparación con el mismo mes del año pasado. Se trata de un fenómeno que se prolonga desde hace más de dos años, sin señales de recuperación a corto plazo.

El informe dejó en claro que el retroceso abarca casi todos los rubros. “Con excepción de Alimentos todas las familias caen en consumo en la mirada intermensual e interanual”, precisó el estudio. Incluso dentro del segmento de alimentos, la suba interanual fue leve, apenas del 1,3 por ciento, un dato que no alcanza para compensar el deterioro general.

Bebidas, el sector más golpeado

El rubro de bebidas se consolidó como el más afectado por la crisis del consumo. Las ventas no logran repuntar ni siquiera en momentos del año donde históricamente se registran picos de demanda, lo que agrava la situación de las empresas del sector.

Durante mayo, la caída interanual fue del 9 por ciento, mientras que en la comparación mensual retrocedió un 8,3 por ciento. Dentro de este segmento, los productos más económicos fueron los que registraron los mayores desplomes: los jugos en polvo bajaron 18,1 por ciento, seguidos por las aguas saborizadas con una merma del 13 por ciento y las gaseosas con casi 7 puntos. El vino, en tanto, mostró una baja más moderada del 1,8 por ciento.

Ajuste también en higiene y limpieza

El impacto de la pérdida de poder de compra también se reflejó en productos esenciales del hogar. En limpieza, las ventas se contrajeron 9,4 por ciento interanual y 5,4 frente al mes previo. En cuidado personal, la baja fue del 2,6 por ciento.

Al observar los productos específicos, el ajuste aparece con mayor crudeza: los desodorantes registraron una caída del 12,7 por ciento, el shampoo del 7,2 y la pasta dental del 4,7. En limpieza del hogar, la venta de lavandina descendió 11,2 por ciento interanual, un dato que grafica el nivel de recorte en gastos básicos.

Sin diferencias entre formatos de venta

El deterioro del consumo no distingue entre tipos de comercios. Según el informe, los autoservicios pequeños tuvieron una caída del 1,5 por ciento, los medianos del 2,5 y los grandes supermercados del 3,7 por ciento interanual.

El dato resulta relevante porque los establecimientos de mayor tamaño concentran promociones y descuentos, incluso con facilidades de pago, pero no logran revertir la tendencia.

Tickets bajos y compras cada vez más chicas

Otro indicador que refleja la crisis es el tamaño de las compras. En los hipermercados, el ticket promedio ronda los 12 mil pesos, equivalente a unas cinco unidades por compra. En locales más chicos, el gasto promedio apenas supera los 8 mil pesos, lo que representa poco más de tres productos.

Esta dinámica muestra un cambio en el comportamiento de los consumidores, que priorizan lo indispensable y reducen al mínimo el volumen de compra.

Caídas en todo el país

El retroceso en las ventas se repite en todas las regiones. En el AMBA, la baja interanual fue del 3,2 por ciento; en el Litoral y el Norte alcanzó el 2,3; mientras que en el Centro y el Sur llegó al 6,7 por ciento.

En todos los casos también se registraron descensos respecto de abril, lo que refuerza la tendencia negativa y evidencia un consumo que no encuentra piso.