Gobierno ausente: cómo la AFA ocupó el lugar que Bullrich dejó vacío en el caso Gallo

Con las relaciones diplomáticas cortadas, la AFA avanzó por fuera del Estado y logró abrir una negociación que llevaba más de un año.

La liberación de Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde diciembre de 2024, se conoció el domingo por la tarde y dejó al descubierto una trama que excede el plano humanitario. Mientras el Gobierno argentino mantenía congelado todo vínculo institucional con Caracas, la Asociación del Fútbol Argentino avanzó por carriles informales y terminó ocupando el espacio que la diplomacia oficial abandonó.

La primera confirmación del regreso de Gallo llegó desde su entorno familiar, pero horas después apareció una señal inesperada: la AFA difundió un breve comunicado en el que informó que acompañó el retorno del gendarme al país y agradeció a la Federación Venezolana de Fútbol por haber “facilitado el encuentro”. El mensaje abrió interrogantes sobre el rol que jugó el fútbol en un conflicto que llevaba más de un año sin avances visibles.

Un diálogo que empezó en silencio

Según pudo saber Deuda Prometida, las conversaciones para destrabar la situación de Gallo no comenzaron en los últimos días. Los primeros contactos se activaron hace más de un año, cuando Claudio Chiqui Tapia viajó a Venezuela para participar del Sudamericano Sub-20. En ese momento, el clima político ya era hostil y la relación entre la AFA y el Gobierno Nacional atravesaba uno de sus picos de tensión.

Las relaciones diplomáticas entre Argentina y Venezuela estaban completamente rotas. Incluso, en ese enero, Patricia Bullrich había declarado que no iba a permitir el viaje del seleccionado juvenil al torneo, una postura que profundizó el conflicto institucional y dejó al caso Gallo sin ningún canal oficial de resolución.

El vínculo que destrabó la negociación

Siempre según pudo saber Deuda Prometida, un actor clave fue Jorge Giménez, titular de la Federación Venezolana de Fútbol. En el ambiente político de ese país, Giménez es considerado un “ahijado” de Delcy Rodríguez, un vínculo que permitió abrir una puerta que permanecía cerrada para la diplomacia tradicional.

Ese canal informal cobró fuerza con el correr de los meses y volvió a activarse en reuniones regionales del fútbol sudamericano. La insistencia de la AFA encontró respaldo en la CONMEBOL, presidida por Alejandro Domínguez, y también en la FIFA, cuyo titular, Gianni Infantino, sostuvo el apoyo a Tapia en un contexto de tensiones políticas internas.

Un regreso sin diplomacia formal

El retorno de Gallo se concretó en un avión privado perteneciente a la AFA. Desde el Gobierno Nacional intentaron despegar ese hecho del proceso de liberación, pero lo cierto es que, desde mediados de 2024, la Argentina no cuenta con embajador en Caracas y carece de una vía directa de comunicación con las autoridades venezolanas. Durante ese período, la representación informal del país quedó en manos de la embajada de Brasil, sin resultados concretos en este caso.

Tapia tenía previsto viajar personalmente a Venezuela para acompañar la liberación, pero esa posibilidad quedó truncada luego de que el juez Diego Amarante le negara la autorización para salir del país. Aun así, la gestión continuó y terminó de cerrarse en los días previos al anuncio público.

La imagen que selló el operativo

La primera foto de Gallo en libertad lo mostró junto a dos dirigentes de la AFA: el prosecretario Luciano Nakis y el secretario de Protocolo Fernando Isla Casares, ambos presentes en Caracas por reuniones con la dirigencia del fútbol venezolano y por una recorrida de obras de un centro de alto rendimiento.

Tras la liberación, la AFA difundió un comunicado en el que afirmó:
«Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a la Señora Presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, por su sensibilidad y disposición para atender esta situación, demostrando que el deporte también puede ser un puente efectivo para el entendimiento y la cooperación para una acción humanitaria de esta envergadura. Asimismo, reconocemos a la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) por facilitar el contacto que permitió este acercamiento, reafirmando que los lazos construidos a través del fútbol pueden contribuir positivamente al bienestar de nuestras naciones».

Horas más tarde, Tapia reforzó ese mensaje desde sus redes sociales: «Gracias a un trabajo silencioso y mancomunado con la Federación Venezolana de Fútbol y CONMEBOL, hoy, después de 448 días, Nahuel Gallo regresa a Argentina y puede reencontrarse con su familia». Y agregó: «El fútbol nos une, trasciende fronteras y demuestra que siempre es posible construir puentes para el entendimiento y la cooperación».

La resolución del caso dejó un dato político incómodo: mientras el Estado argentino permaneció al margen por decisión propia, una entidad deportiva logró construir una salida donde la diplomacia formal quedó bloqueada. En medio de su disputa con el Gobierno, Tapia volvió a mostrar capacidad de movimiento internacional y sumó respaldos que exceden largamente el terreno de juego.

About Author

Categorías