La imagen del gobierno de Javier Milei atraviesa su momento más delicado desde el inicio de la gestión. Un estudio reciente de la consultora Management & Fit registra un incremento del descontento social que lleva la desaprobación a su pico histórico, en un contexto político atravesado por la cercanía de los próximos turnos electorales.
De acuerdo al informe, el rechazo a la administración nacional alcanza el 58,1%, tras subir casi cuatro puntos en comparación con el mes anterior. En paralelo, el nivel de aprobación apenas muestra una leve mejora y se ubica en 37,9%. La distancia entre ambas variables se amplía así a más de 20 puntos, el mayor diferencial desde diciembre de 2023.
Diferencias por género y nivel educativo
El análisis por segmentos deja ver contrastes claros. El respaldo crece entre los hombres, mientras que el rechazo gana terreno entre mujeres y sectores con menor nivel educativo. En cuanto a la edad, el malestar aparece de forma bastante homogénea: tanto en menores como en mayores de 40 años, la desaprobación supera el 57%.
La imagen personal también se deteriora
El relevamiento también pone el foco en la percepción sobre la figura presidencial. Si bien la valoración positiva muestra un leve repunte y alcanza el 31,7%, ese dato queda opacado por un salto significativo en la imagen negativa, que escala hasta el 53,7%, el número más alto desde que se mide la serie.
En ese marco, las opiniones intermedias o “regulares” retroceden, lo que indica una polarización cada vez más marcada en torno a la figura de Milei. La tendencia, además, consolida una caída que se profundiza desde fines de 2025.
El impacto según la situación laboral
El nivel de rechazo también varía según la inserción en el mercado de trabajo. Entre empleados del sector privado, la desaprobación supera el 50%, aunque con una aprobación todavía relevante. En el sector público, en cambio, el rechazo escala con más fuerza y roza el 68%.
Los jubilados y pensionados también muestran un nivel elevado de descontento, mientras que el grupo más crítico es el de quienes buscan empleo activamente, donde casi tres de cada cuatro rechazan la gestión.
