Pese al relato de la baja inflación, el 2026 arrancó con aumentos del 4%
El traslado de aumentos de diciembre y los ajustes típicos del verano vuelven a tensar el bolsillo, con servicios y alimentos como focos de presión.
El traslado de aumentos de diciembre y los ajustes típicos del verano vuelven a tensar el bolsillo, con servicios y alimentos como focos de presión.
Diferentes estudios privados ponen en duda las mediciones oficiales de pobreza e inflación. Otros indicadores relacionados, como la evolución de los salarios, también están cuestionados. Los números oficiales versus otros informes.
El rediseño del esquema busca ganar aire en el mercado, pero expone la debilidad de las reservas y suma tensión al arranque de 2026.
Los alquileres aumentaron en promedio, según datos oficiales, un 99,8% en un año. La inflación general para el mismo periodo fue del 31,4%. Qué pasó con los alquileres y el acceso a la vivienda después de la derogación de la ley hace precisamente dos años.
El dato surge de un informe del Instituto Argentina Grande, que mide el impacto de los precios de las tarifas en diferentes hogares argentinos: los de los sectores de ingresos medios, los más perjudicados.
Carnes y bebidas lideran los aumentos semanales y profundizan la sensación de carestía en consumos básicos de alta rotación.
Con el 31,4% informado por el Indec para noviembre, Argentina se mantiene entre los primeros puestos. Está por debajo de Venezuela, Sudán e Irán, y casi comparte el quinto lugar con Haití. Según el portal Trading Economics, la situación no mejorará en 2026, ya que proyectan una suba del 3% mensual.
Las subas castigan más a los ingresos bajos y muestran un mapa inflacionario muy desparejo según la región.
Un organismo internacional endureció sus pronósticos y sumó presión sobre la estrategia económica del Gobierno.
Por Eduardo Sartelli* El gobierno de Javier Milei descansa sobre una gigantesca mentira sostenida en