«Es la herramienta que financia todos los proyectos de inversión»: el leasing crecerá 40% para el cierre de año

El presidente de la Asociación de Leasing de Argentina analizó el fenómeno de una herramienta financiera que multiplicó su volumen por cinco en los últimos dos años. Con beneficios impositivos clave y una proyección que apunta a los 1,4 billones de pesos para fines de 2026, el sector se consolida como el motor principal para la adquisición de maquinaria y vehículos en los sectores más dinámicos de la economía nacional.

El mercado del leasing en Argentina atraviesa un período de expansión acelerada, consolidándose como la opción predilecta para el financiamiento de bienes de capital por encima de instrumentos tradicionales como la prenda. Ramiro Baré, presidente de la Asociación de Leasing de Argentina, explicó en el stream de Deuda Prometida que esta herramienta, que permite el acceso a equipamiento mediante un sistema de alquiler con opción a compra, retomó un fuerte impulso tras años de estancamiento, logrando que la cartera global del sector alcance actualmente el billón de pesos. Según el directivo, este crecimiento se apoya en una serie de beneficios impositivos estructurales, como la amortización acelerada y la deducción del impuesto a las ganancias, que vuelven al instrumento «un poquito más atractivo que la prenda» para las empresas que buscan capitalizarse sin afectar su patrimonio inicial. Con una proyección que estima llegar a los 1,4 billones de pesos hacia fin de año, el leasing se posiciona hoy como el eje central del financiamiento para la inversión productiva en sectores estratégicos como la minería, la energía y el sector agropecuario.

Baré trazó un recorrido histórico del instrumento y remarcó que «en Argentina tuvo su momento de crecimiento muy fuerte hasta el año 2015 2016 y después se empezó a frenar un poquito», quedando en una fase de espera hasta hace aproximadamente dos años. En ese sentido, el titular de la asociación destacó que desde entonces la herramienta «volvió a tomar fuerza y se multiplicó por cinco la cartera», subrayando que el sector «pasó de tener 200.000 millones de pesos a tener casi un billón de pesos o un poquito más de un billón de pesos» en la actualidad.

Esta dinámica permite sostener una expectativa optimista para el corto plazo, ya que el especialista aseguró que «pretendemos que sobre fin de año ya tengamos arriba de los 1,4 billones de pesos», una cifra que equivaldría a cerca de 1.000 millones de dólares. Baré definió al leasing como «la herramienta que normalmente financia todos los proyectos de inversión», especificando que es el camino habitual «cuando cualquier empresa ve que necesita un bien de capital adquirir un bien de capital ya sea un vehículo una máquina o mismo tecnología».

En cuanto al funcionamiento técnico de este sistema, el referente del sector lo describió como un «alquiler con opción a compra» que otorga ventajas competitivas frente al préstamo bancario tradicional. Baré sostuvo que con un leasing «se financia la mitad de la vida útil más uno», ejemplificando que, en el caso de los rodados, el financiamiento se extiende normalmente desde 31 meses en adelante.

Uno de los puntos más relevantes señalados por el entrevistado fue la «deducción del impuesto a las ganancias», ya que cualquier sociedad que invierta en un vehículo o maquinaria mediante este método puede «deducir el 100% del canon mensualmente», lo que técnicamente constituye una «amortización acelerada del bien». Baré enfatizó que «esto trae una mejora o un ahorro impositivo en las empresas muy muy importante», a lo que se suma el hecho de que el bien «no es parte del patrimonio de la empresa» durante el contrato. Además, remarcó que el instrumento «permite que se financie el 100% del valor y normalmente también se financia el IVA», completando un esquema de «cuatro o cinco ventajas muy muy importantes para las empresas».

Al analizar la composición actual de la cartera de los 30 dadores de leasing que operan en el país, Baré detalló que el rubro automotor sigue siendo el predominante, afirmando que el 60% son rodados. Dentro de este universo, el directivo incluyó «vehículos automotores comunes, camiones, máquinas viales» y toda la gama de «maquinaria agropecuaria». Sin embargo, puso especial énfasis en el dinamismo de nuevas áreas, señalando que «ahora se está sumando mucho la minería también, que es uno de los grandes ganadores de momento». Según su visión, existe una correlación directa entre la actividad económica y el uso de esta herramienta, ya que «las tres grandes industrias que hoy son ganadoras como son la energía, la minería y el agro tienen bienes que se financian» a través de este sistema.

Finalmente, sobre el ritmo de actividad reciente, Baré explicó que el leasing es «un instrumento que normalmente tiene un período de maduración un poquito largo», dado que entre la firma del contrato y la puesta en funcionamiento del bien suelen transcurrir entre 60 y 90 días. No obstante, reveló que durante los meses de «abril, mayo y esta parte de junio» se registró un incremento notable en el nivel de actividad. El presidente de la asociación afirmó que en este período «ya vimos que hubo muchos muchas consultas y muchos contratos firmados», lo que permite anticipar una inminente «explosión en lo que es la cartera». Por este motivo, Baré concluyó que la meta de alcanzar los 1,4 billones de pesos para el cierre del ejercicio no es una mera expresión de deseos, sino que «tiene su sustento en contratos que ya están firmados» y que se verán reflejados en las estadísticas oficiales en los próximos meses.