Entre los cinco últimos mundiales, el valor de una picada para ver los partidos de la Selección aumentó 33.000%

Durante los mundiales de fútbol el consumo de picadas y de carne suelen incrementarse cuando juega la selección nacional. Pero las estadísticas de consumo todavía no muestran una curva ascendente.

Entre los últimos cinco campeonatos mundiales, los precios de las picadas se incrementaron 33.233% y el valor del asado 67.402%. En ese mismo periodo, el salario mínimo vital y móvil creció bastante, pero muy por debajo de las comidas más tradicionales para juntarse a ver fútbol: 21.555%. Los datos surgen del informe “Mundialista” de la consultora Focus Market, donde compara los precios de las comidas típicas que consumen los argentinos para ver los partidos de la Copa Mundial.

Según este estudio, “la picada tuvo un incremento del Mundial de Sudáfrica 2010 a Brasil 2014 del 227%, pasando de solo $ 147 a $ 480. Del mundial de Brasil 2014 a Rusia 2018 su precio pasó de $ 480 a $ 700 con un incremento de sólo 46 %, y del Mundial de Rusia 2018 a Qatar 2022 pasó de $ 700 a $ 3.990, con un incremento del 470%”. Por último, “de Qatar 2022 a al mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá, la picada del tipo ‘comen, 3 pican 6’ tuvo un aumento del 1.128%, pasando de $ 3.990 a $ 49.000”.

El consumo muestra una tendencia contraria. El Observatorio de la Cadena Láctea Argentina registró en abril (último dato disponible) una baja en el consumo interno de todos los quesos, que va entre el 5,1% y el 11,8% intermensual. En la comparación interanual hay subas y bajas.

Fuente: OCCLA.

Por otro lado, los precios subieron en ese mismo mes: entre un 1,9% y un 5,3% según puede observarse en el cuadro anterior que corresponde al mes de abril. Con precios actualizados a mayo, la tendencia se mantiene entre un 3% y un 4,6% de incremento.

Variación de precios de lácteos en abril. Fuente: OCCLA.
Variación de precios de lácteos en mayo. Fuente: OCCLA.

Aun teniendo en cuenta estos indicadores, explica el reporte de Focus Market, “los Mundiales han impulsado históricamente el consumo hogareño en Argentina: los hinchas ven los partidos desde casa, generando fuertes alzas en asado, pizzas, picadas, snacks, empanadas, delivery y especialmente cerveza. De cara al Mundial 2026, las perspectivas son positivas debido a que la combinación de los partidos en tarde y noche maximiza el impacto en supermercados, delivery, bares y bebidas, proyectando un consumo con buen nivel de encuentros sociales y familiares”, sostuvo su director, Damián Di Pace.

Qué pasó con el asado

“El mundial para los argentinos es motivo de encuentros sociales y familiares. A ese efecto evaluamos la evolución de precios en el Asado para 4 personas (asado, pechito de cerdo, pollo, y vacío) sin considerar achuras, ni bebidas ni ensaladas. El asado tuvo un incremento del Mundial de Sudáfrica 2010 a Brasil 2014 del 152% pasando de solo $40 a $102”, detalla el estudio.

Del mundial de Brasil 2014 a Rusia 2018 el costo de esta comida pasó de $102 a $258, “con un incremento del 154%, y del Mundial de Rusia 2018 a Qatar 2022 se ha dado el mayor aumento pasando de $258 a $2.792 con un incremento del 979%”.

El consumo, sin embargo, se redujo considerablemente en los últimos años. Entre 2023 y 2026, según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), pasó de los 52,9 kilos de carne por año por persona a los 47,5 kilos, el nivel más bajo en dos décadas.

Televisores, por encima de un salario mínimo

Entre Qatar 2022 y USA/MEX/CAN 2026, los SmartTV de 32´ pasaron de un precio promedio de $57.999 y a los $434.150, representando un aumento acumulado de 648%, explica el informe citado.

Los televisores de 43´costaban un promedio de $107.499 y hoy $580.000, con un aumento acumulado de 439%. “Por último, un tamaño de 50´/55´ tenía en 2022 un precio promedio de $244.999 y en 2026 $955.000, sumando un aumento acumulado del 289%”.

En este caso, aclara el informe, “se debe tener en cuenta que el aumento no responde solo a la inflación, sino también a la incorporación de mejoras tecnológicas y de prestaciones, que encarecen el producto”.

Un salario mínimo, sin embargo, no alcanza para comprar ninguno de estos productos: para junio fue de $ 367.800.