En Santiago del Estero producirán agua segura directamente desde el aire

Una empresa desarrolla sistemas que combinan generación atmosférica, energía solar y monitoreo digital para abastecer comunidades, instituciones y emprendimientos.

Una empresa tecnológica desarrolla en Santiago del Estero una alternativa para generar agua a partir de la humedad del aire. Se trata de Samai Hidro, que trabaja con equipos basados en tecnología AWG (Atmospheric Water Generation) y proyecta comenzar a operar comercialmente a principios de 2027.

El proyecto se encuentra actualmente en etapa de pruebas y apunta a instalar una infraestructura hídrica descentralizada. La iniciativa contempla tanto el abastecimiento de comunidades y espacios públicos como su utilización en empresas, industrias y proyectos productivos.

La propuesta parte de una idea diferente al esquema tradicional de provisión: en lugar de depender exclusivamente de fuentes de agua, redes de distribución o transporte, los equipos permiten generar el recurso en el mismo sitio donde se necesita, siempre que las condiciones ambientales y energéticas permitan una producción adecuada.

Cómo funciona el sistema

Los dispositivos desarrollados por Samai Hidro toman humedad de la atmósfera y la convierten en agua mediante un proceso que luego incorpora distintas etapas de tratamiento.

El procedimiento comienza con la captación y filtrado del aire. Luego, la humedad se transforma en agua mediante condensación o sistemas de absorción. El líquido obtenido atraviesa posteriormente procesos de filtración, esterilización y controles de calidad antes de ser acondicionado mediante mineralización.

El rendimiento de estos equipos depende de variables como la temperatura, el nivel de humedad del ambiente y la energía disponible para su funcionamiento.

La compañía también plantea complementar los sistemas con energía solar y herramientas de monitoreo digital, con el objetivo de seguir parámetros de funcionamiento, mantenimiento y rendimiento.

Los análisis realizados sobre el agua

Como parte del desarrollo, Samai Hidro difundió resultados de distintos análisis fisicoquímicos realizados sobre muestras obtenidas de sus equipos.

El 19 de junio de 2026 se analizaron muestras correspondientes a los modelos Samai HL20, HL80 y HL250. Los tres informes registraron una turbiedad inferior a 2 NTU y ausencia detectable de arsénico. Los niveles de pH fueron de 8,3, 8,2 y 7,0, respectivamente.

Otro análisis, realizado el 15 de julio de 2026 sobre una muestra identificada como agua mineralizada Samai Hidro, informó un pH de 7,9, turbiedad inferior a 2 NTU y 58 mg/l de sólidos disueltos totales, además de arsénico no detectable.

Los informes publicados por la empresa corresponden a los protocolos de análisis N.º 11340, 11341, 11342 y 11361.

Por qué el proyecto apunta a Santiago del Estero

La compañía eligió Santiago del Estero como punto inicial de despliegue debido a las características de su territorio, marcado por grandes extensiones rurales y poblaciones dispersas.

Desde Samai Hidro señalan que en determinadas zonas el acceso al agua puede verse condicionado por factores como la distancia, la disponibilidad de fuentes, la salinidad, la presencia de arsénico y los eventos climáticos extremos.

En ese contexto, el proyecto plantea tres objetivos: mejorar la seguridad y continuidad del abastecimiento, disminuir la necesidad de transportar agua hasta los puntos de consumo y desarrollar alternativas que puedan responder ante períodos de sequía o mayor variabilidad climática.

“El desafío no es solamente llevar agua hasta donde hace falta. El verdadero cambio aparece cuando una comunidad, una escuela, un centro de salud o una empresa puede tener capacidad para producirla localmente. La humedad está presente en el aire y hoy existe tecnología capaz de convertir ese recurso en agua. Nuestra visión es transformar esa posibilidad en infraestructura.”, sostuvo Enzo Trungelliti, CEO de Samai Hidro.

Tres tipos de equipos

La empresa trabaja actualmente con tres escalas de soluciones. El GA.SH20 está pensado para espacios reducidos, hogares, oficinas y pruebas piloto. El GA.SH80 apunta a una capacidad intermedia y puede utilizarse como unidad transportable para organizaciones y proyectos que requieren mayor continuidad.

El modelo GA.SH250, en tanto, está diseñado para demandas superiores y puede ampliarse mediante módulos. La compañía lo orienta a instituciones, comunidades, organizaciones y operaciones con necesidades permanentes de agua.

Entre los posibles destinos aparecen municipios, escuelas rurales, centros de salud, empresas, industrias, proyectos sin conexión a redes convencionales y situaciones vinculadas con emergencias climáticas.

La apuesta por una red de producción descentralizada

Más allá de la instalación de equipos individuales, el proyecto contempla crear una Red Samai Hidro, con distintos puntos de generación distribuidos territorialmente.

La idea consiste en incorporar progresivamente unidades en comunidades rurales, establecimientos educativos, centros sanitarios y zonas productivas, acompañadas por sistemas de diagnóstico, seguimiento e indicadores de funcionamiento.

“No vemos a Samai Hidro como una máquina aislada. Pensamos en una red de nodos capaces de producir agua cerca de las personas, alimentados progresivamente con energía renovable y conectados mediante información. Si conseguimos descentralizar la producción, podemos empezar a pensar el agua con una lógica completamente diferente.”- Enzo Trungelliti, CEO de Samai Hidro.

El proyecto plantea así una combinación entre generación de agua atmosférica, fuentes renovables y herramientas digitales, con la intención de avanzar hacia sistemas de abastecimiento que puedan instalarse directamente en los territorios donde existe demanda.