«En nombre de la libertad no podemos permitir lo que está ocurriendo con los jóvenes», alertó la Defensoría sobre el endeudamiento

Un informe elaborado por la Defensoría del Pueblo bonaerense revela que casi 1,8 millones de personas se encuentran en mora en la provincia de Buenos Aires, impulsados por la expansión no regulada de billeteras virtuales, tasas de interés usurarias y el preocupante fenómeno de las apuestas en adolescentes.

El endeudamiento creciente en la provincia de Buenos Aires ha dejado de ser un mero indicador crediticio para convertirse en una crisis estructural de contención comunitaria y salud mental que afecta a cerca de 1,8 millones de bonaerenses registrados en las bases formales. El defensor del Pueblo adjunto bonaerense, Walter Martello, presentó un análisis minucioso sobre el impacto de la mora financiera en la población juvenil y los sectores vulnerables, señalando la inacción del Estado nacional frente a aplicaciones financieras y billeteras virtuales que operan con tasas desmedidas. Durante su intervención, Martello advirtió que el fenómeno está directamente entrelazado con la expansión incontrolada de la ludopatía digital en adolescentes de desde los 13 años, configurando un escenario de vulnerabilidad extrema dentro del ámbito familiar.

Frente al volumen de morosidad registrado por los organismos oficiales, Martello remarcó que «más que un problema financiero estamos ante un gravísimo problema social«. La magnitud de este descalabro en los hogares alcanza consecuencias severas e irreversibles, al punto de que el funcionario sostuvo que «en muchos casos esto deriva en situaciones trágicas como personas que deciden quitarse la vida». La inacción en la revisión de los marcos normativos por parte del Poder Ejecutivo nacional agrava diariamente este panorama, según la Defensoría. En ese sentido, Martello afirmó que «hay un abandono absoluto en la reformulación de reglas frente al mercado» y alertó con contundencia que «uno de cada cuatro jóvenes en la Argentina está endeudado y en niveles de incobrabilidad que los puede llevar a situaciones muy complejas».

El cambio en la matriz de mortalidad juvenil y los patrones de consumo cotidiano ha puesto en evidencia el avance desregulado de la ludopatía y el acceso irrestricto al crédito virtual. Al analizar el trasfondo de esta dinámica, el Defensor Adjunto remarcó que «hace unos dos o tres años vimos un escenario muy complejo con el crecimiento de las apuestas, el endeudamiento vía billeteras virtuales y el crecimiento de la ludopatía». El abordaje institucional de este problema no puede postergarse ni reducirse a un conflicto mercantil entre partes privadas. Por este motivo, Martello enfatizó que «la respuesta a toda esa problemática tan compleja y tan perdurable en el tiempo no puede tener una formulación de que esto es un problema entre particulares». Asimismo, destacó que «hay un nivel de desapego del desorden familiar que genera una persona endeudada y al borde de sus posibilidades«.

El rol determinante que juegan las plataformas tecnológicas crediticias y su asimetría respecto a la banca tradicional constituye el eje central del informe de la Defensoría del Pueblo. Martello puntualizó que la principal plataforma involucrada en el otorgamiento irrestricto de fondos es Mercado Pago y cuestionó duramente los privilegios fiscales de los que goza dicha corporación. El funcionario reveló que «en el primer semestre de este año Mercado Pago ya recibió exenciones impositivas por casi 41 millones de dólares amparados en un régimen anterior de la ley de software». Profundizando su análisis sobre la distorsión del sistema crediticio, Martello denunció que desde la empresa «dejaron de ser una empresa de software, hoy son prestamistas» y cuestionó la pasividad del Gobierno nacional. Al evaluar el discurso oficialista del libre mercado, el Defensor Adjunto remarcó que «en nombre de la libertad no podemos permitir lo que está ocurriendo con los jóvenes en nuestro país».

La falta de educación financiera y la brecha tecnológica inducen a miles de adolescentes a contraer pasivos imposibles de saldar mediante plataformas que operan sin las restricciones mínimas impuestas al sistema bancario formal. Graficando la inocencia e indefensión de muchos de los damnificados, Martello contó que «hay experiencias muy traumáticas de jóvenes que creen que rompiendo el celular se terminó la deuda». Si bien los promedios estadísticos suelen ocultar las situaciones más crudas, el funcionario expuso las cifras reales de la morosidad juvenil e indicó que «el promedio de endeudamiento en la Argentina es un millón de pesos, pero tenemos casos de endeudamiento de hasta 15 millones de pesos en jóvenes«. Ante semejante volumen de compromiso financiero, Martello remarcó que en esos niveles «ya no hay salida» y criticó a las empresas porque «lo único que ofrecen cuando las citás es extender el plan de pago a la misma tasa que venían cobrando».

El nivel de concentración del mercado de créditos informales o no bancarizados se evidencia con claridad en los índices de morosidad que maneja la Defensoría territorial. Al analizar el peso específico de las billeteras virtuales, Martello afirmó que «el hecho de que Mercado Pago concentre dos de cada diez morosos es significativo». Las regulaciones del Banco Central deberían intervenir de inmediato sobre tasas anualizadas que en diversos expedientes alcanzaron guarismos del 850% e incluso del 1000%. Explicando la diferencia sustancial con la banca comercial regular, Martello sostuvo que «una entidad bancaria no le presta a un chico de 13 años, esa es la gran diferencia, porque sabe que no la puede devolver». El funcionario denunció además el posterior acoso que sufren las familias cuando las plataformas venden sus carteras morosas a estudios jurídicos, concluyendo que «hay un hilo conductor directo entre esas preocupaciones y esas alteraciones con lo que nos está pasando a nivel de salud mental en la Argentina».