En dos años, más de 1 millón de personas perdieron cobertura de salud

Desde el inicio de la gestión de Milei 1.015.144 personas dejaron de tener prepaga, mutual u obra social. Por lo tanto, más de 10 millones de argentinos dependen únicamente de un sistema público desfinanciado.

Entre el cuarto trimestre de 2023 y el mismo periodo de 2025, exactamente 1.015.144 personas perdieron cobertura en prepagas, mutuales u obras sociales. El dato, que coincide con la llegada al gobierno –y los años de gestión– de Javier Milei, fue dado a conocer por un informe que el Instituto Argentina Grande publicó esta semana.

El contexto, explica el estudio, es el de la pérdida de 216.700 puestos de trabajo en ese periodo, en el que además las empresas privadas de salud incrementaron su valor en un 444% frente a una inflación generalizada del 312%.

Fuente: Instituto Argentina Grande en base a datos de la Encuesta Permanente de Hogares.

Un servicio público desfinanciado

El cuadro anterior revela la cantidad de personas que dependen únicamente del sistema público en Argentina: 10.443.275. Se trata de un servicio público que a su vez está desfinanciado: entre los organismos con información comparable respecto de 2023, “se observan caídas reales significativas en la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos G. Malbrán (-33%), en la ANMAT (-41%) y en la Superintendencia de Servicios de Salud (-64%)”, analizaron desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA). También en la ex Agencia Nacional de Discapacidad, actualmente denominada Secretaría Nacional de Discapacidad, se registra una reducción presupuestaria del 41,2%.

Los hospitales, según los datos del Indec, perdieron más de 900 trabajadores desde el inicio de la gestión de Javier Milei. En materia presupuestaria, agregan desde el CEPA, hay caídas generalizadas en su ejecución, “destacándose el Hospital Nacional Dr. Baldomero Sommer (-50%), el Hospital Nacional en Salud Mental Laura Bonaparte (-51%), el Hospital Nacional Profesor Alejandro Posadas (-33%) y el Hospital Nacional “Dr. Ramón Carrillo” (-45%)”.

Fuente: CEPA en base al Indec.

Los programas de prevención también van en declive: en Atención Sanitaria en el Territorio y Prevención de Enfermedades Crónicas no Transmisibles el recorte fue total (-100%), mientras que en Prevención y Tratamiento de Patologías Específicas (-83%), Prevención de Enfermedades Endémicas (-68%), Abordaje de Curso de Vida (-30%) y Acceso a Medicamentos, Insumos y Tecnología Médica (-14%) se produjeron caídas importantes. El programa de Respuesta al VIH, Hepatitis Virales, Tuberculosis y Lepra muestra una marcada reducción (-70%).

La última actualización presupuestaria que implementó el Gobierno en mayo bajó los recursos disponibles para salud en $ 65 mil millones. Del monto actual ($ 6,6 billones), y según constató Deuda Prometida, solamente se devengó el 42% del presupuesto: una subejecución si se considera que se está terminando el primer semestre del año.

Fuente: captura de pantalla de presupuesto abierto.