El primer trimestre de 2026 marcó una suba del desempleo y rozó el 8%

El mercado laboral profundiza su deterioro en medio de la recesión y la caída del poder adquisitivo.

El arranque del año dejó un panorama laboral adverso en la Argentina. Según datos oficiales, la desocupación trepó al 7,8% en el primer trimestre, en un contexto atravesado por la recesión y la retracción de la actividad bajo la gestión de Javier Milei.

Detrás de ese número se ubican cerca de tres millones de personas que buscan empleo sin conseguirlo. El dato marca un empeoramiento frente al cierre de 2025 y expone las dificultades para generar nuevos puestos de trabajo en un escenario económico contractivo.

La tasa de empleo se ubicó en el 44,8%, mientras que la actividad alcanzó el 48,6%. En términos concretos, menos de la mitad de la población tiene trabajo, lo que refleja un mercado laboral debilitado y con crecientes obstáculos para absorber mano de obra.

Tener trabajo ya no alcanza

Uno de los fenómenos que más crece es el de personas ocupadas que igual salen a buscar otra fuente de ingresos. Este grupo ya representa el 15,8%, lo que evidencia el deterioro del salario y la pérdida de poder adquisitivo.

En ese contexto, el empleo deja de garantizar condiciones mínimas de subsistencia. Cada vez más trabajadores intentan sumar changas, segundos trabajos o alternativas para sostener sus ingresos frente al encarecimiento del costo de vida.

Subocupación en niveles altos

El informe también muestra que la subocupación se mantiene elevada y alcanza al 11,1% de la población económicamente activa. Se trata de trabajadores que no logran completar una jornada laboral plena y necesitan trabajar más horas.

Dentro de ese universo, el 7,5% busca activamente ampliar su carga laboral, mientras que el 3,6% no lo hace, aunque sigue en una situación de precariedad.

Jóvenes, los más golpeados

El impacto del desempleo se concentra con fuerza en los sectores más jóvenes. Los menores de 30 años representan casi la mitad de las personas sin trabajo.

Entre ellos, los varones explican el 24,7% del total de desocupados, mientras que las mujeres alcanzan el 20,6%. Además, casi la mitad corresponde a hijos o hijas dentro de los hogares, lo que refleja las dificultades de inserción en las primeras experiencias laborales.

El conurbano, en la peor situación

A nivel regional, el Gran Buenos Aires aparece como el área más afectada. Allí la desocupación llega al 8,7%, por encima del promedio nacional.

En los partidos del conurbano la cifra escala hasta el 9,7%, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires desciende al 4,8%. Otras regiones, como la Pampeana, también muestran niveles elevados, en contraste con zonas como el Noroeste o la Patagonia, donde los indicadores resultan más bajos.

Búsqueda prolongada y pérdida de empleo

Otro dato que expone la gravedad del escenario es que el 31,8% de los desocupados lleva más de un año intentando conseguir trabajo sin éxito.

A su vez, casi ocho de cada diez personas desempleadas ya tenían una ocupación previa, lo que indica que el problema no se limita a quienes buscan su primer empleo, sino que está directamente vinculado a la destrucción de puestos laborales.