El empleo acumula una caída de 340 mil puestos desde 2023

El deterioro del trabajo registrado se profundiza y golpea sectores clave de la economía real.

El mercado laboral formal atraviesa una etapa de contracción sostenida. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) muestra que, desde noviembre de 2023 hasta marzo de 2026, se destruyeron 339.841 puestos registrados. En ese período, la cantidad de trabajadores en unidades productivas pasó de 9.857.173 a 9.517.332, lo que implica una caída del 3,45%.

La dinámica refleja un goteo constante de despidos: el estudio estima que, en promedio, desaparecieron alrededor de 400 empleos por día desde el inicio de la actual gestión. La merma no solo afecta el volumen de trabajo sino también las condiciones laborales, con un corrimiento hacia formas más precarias e inestables.

El informe vincula este escenario con una combinación de medidas económicas, entre ellas la quita de subsidios, cambios en regulaciones laborales, menor inversión en sectores tradicionales y un desplazamiento creciente hacia la informalidad.

Sectores productivos en caída

La pérdida de empleo se concentra en actividades con fuerte capacidad de generación de trabajo. La construcción encabeza el ranking con 81.425 puestos menos en el período analizado. Detrás aparece la industria manufacturera, con una reducción de 79.263 trabajadores.

También registran caídas significativas áreas vinculadas al Estado y los servicios: la administración pública, defensa y seguridad social perdió 67.312 empleos, mientras que el transporte y almacenamiento recortó 64.660.

Si se observa el impacto en términos porcentuales, la construcción vuelve a ubicarse como el sector más golpeado, con una baja del 17,1%. Le siguen servicios extraterritoriales (-12,1%) y transporte (-12%).

En paralelo, la Unión Industrial Argentina advirtió que la industria mantiene una tendencia negativa. Solo en marzo se perdieron 5.043 puestos fabriles respecto del mes anterior. En la comparación interanual, la caída asciende a 46.659 empleos (-4%).

Los rubros más afectados dentro del entramado industrial incluyen textiles, confecciones, cuero y calzado, además de la producción automotriz y la metalmecánica. La contracción alcanza a todos los grandes bloques, incluso alimentos y químicos.

Desde el pico de empleo industrial en agosto de 2023, ya se eliminaron más de 82 mil puestos fabriles, lo que consolida una tendencia regresiva en uno de los sectores clave de la economía.

Impacto en el trabajo doméstico

El ajuste también se hace visible en el empleo en casas particulares, un segmento altamente sensible a la situación económica de los hogares. Según el CEPA, el número de trabajadoras registradas pasó de 629.660 a 599.014 entre noviembre de 2023 y marzo de 2026.

La pérdida alcanza los 30.646 puestos, lo que equivale a unos 36 empleos menos por día. Este tipo de ocupación suele reaccionar rápidamente ante la caída del poder adquisitivo, ya que depende directamente del ingreso disponible de las familias.

El informe advierte que, en muchos casos, la reducción del empleo formal en este sector convive con procesos de informalización, donde se recortan aportes, cobertura y estabilidad laboral.

Menos empresas, menos empleo

La caída del trabajo registrado se da en paralelo con una disminución en la cantidad de empleadores. En los últimos 28 meses, se registró el cierre o salida de 26.448 unidades empleadoras, al pasar de 512.357 a 485.909.

Esto equivale a la desaparición de 31 empleadores por día. El comercio lidera la lista con 6.836 menos, seguido por transporte (6.473), servicios inmobiliarios (3.796) e industria manufacturera (3.393).

En términos relativos, transporte vuelve a mostrar el mayor retroceso, con una caída del 16,4% en la cantidad de empleadores. También se destacan las bajas en servicios extraterritoriales (-15,8%), inmobiliarios (-12,8%) y construcción (-9,5%).

La combinación de menos empresas activas y menor cantidad de trabajadores registrados configura un escenario de enfriamiento en la economía real, con impacto directo en el empleo y en la calidad de vida de amplios sectores.