La ley 5.752 de la Ciudad de Buenos Aires, reglamentada en 2017, disponía en ese momento la transformación progresiva del Jardín Zoológico de la Ciudad de Buenos Aires (“Eduardo Ladislao Holmberg”) en un Ecoparque destinado a “la conservación de la biodiversidad, la promoción de la educación ambiental, el fomento de la innovación para el desarrollo sustentable y la concientización y recreación de la población por medio de la experiencia interactiva con los componentes de la naturaleza”. Esa misma norma establecía que esa transformación estaría a cargo de la Ciudad y que, mientras se cobrara un arancel general (es decir, mientras siguiera siendo un zoológico), ese ingreso sería utilizado para garantizar el acceso gratuito a menores de 12 años, estudiantes de escuelas públicas de todos los niveles de cualquier jurisdicción, jubilados y pensionados y menores de seis años de cualquier nacionalidad.
Pero eso cambió recientemente: el gobierno local anunció que, a partir del 17 de junio, “en el marco de una política de la Ciudad para dar prioridad a los porteños”, el Ecoparque empezaría a cobrar entrada a turistas. En el comunicado aclararon que los vecinos que tengan domicilio en la Ciudad seguirán teniendo acceso gratuito, “igual que los menores de 12 años, mayores de 65 y personas con discapacidad”. No solamente la tarifa es diferencial: las personas de la ciudad tendrán un “acceso exclusivo” a fin de “agilizar el ingreso”.
“Para argentinos y residentes en el país que no vivan en territorio porteño, la entrada general tendrá un valor de $9.871. A los extranjeros se les cobrará $19.741 y si son menores de 12 años, $15.793”, continuaron.

Casi al final del comunicado, el Gobierno reconoce que el predio es el mismo donde funcionó, desde 1888 y hasta 2016, el ex Jardín Zoológico de Buenos Aires, en el que hay 42 edificios considerados patrimonio histórico nacional: es decir, de todos los argentinos. Esos edificios, además, asegura el mismo anuncio, también son reflejo de la diversidad de nacionalidades que existen en Argentina: en ellos están representados “cada uno de los países de origen de las especies que lo habitaban”. Y agregaron: “Es la razón por la cual hay variedad de estilos arquitectónicos: chino, hindú, morisco y grecorromano”.
En el documento no aclaran si la tarifa a extranjeros se aplicará independientemente de que la persona nacida en otro país habite en la Argentina. Lo que sí aclara el jefe de Gobierno, Jorge Macri, es que “dar prioridad a los porteños también es estar más ordenados”. El objetivo, agregó, es que “cada peso que pagan los vecinos en impuestos vuelva en servicios de calidad”.
El titular del predio, Ramiro Reyno, agregó que esta nueva etapa “garantiza la
sustentabilidad del proyecto a largo plazo sin resignar el principio de inclusión”,aunque esa inclusión, prosiguió, es solamente para los vecinos de la Ciudad.
Las obras incluidas en el predio exclusivo

En la página web del Ecoparque aparece un link a su historia: en el comienzo de la presentación se menciona que “ocupa el predio del ex Jardín Zoológico de Buenos Aires, declarado Monumento Histórico Nacional” y que el predio contiene 42 edificios históricos, 27 obras de arte (esculturas y monumentos) y obras decorativas (fuentes, mástiles, ruinas bizantinas). “Además de 9 puentes y 3 lagos: Azara, Darwin y Burmeister”.
Allí se describe también que las obras de recuperación iniciaron en 2017 “bajo el compromiso de la puesta en valor de todo el predio, la creación de contenidos y nuevos usos para edificios históricos y garantizar la recuperación de espacios verdes y las elipses originales”.
La nueva función respetaría, explican también, “el valor histórico y patrimonial” de sus instalaciones. “El plan a corto, mediano y largo plazo es un parque cuyo patrimonio cultural y arquitectónico esté debidamente conservado, potenciando con ello la calidad del paseo y haciendo del predio un lugar único y atractivo por su historia”.
Las obras restauradas y su año de instalación
En el recorrido por la historia del Ecoparque la página hace hincapié en uno de los ejes fundamentales de la transformación del zoológico: la restauración del patrimonio y su conservación. Todo ese patrimonio descrito, sin embargo, se adquirió cuando la Ciudad de Buenos Aires no existía como autónoma (cosa que ocurrió en 1994).
A continuación, y tal y como están detalladas, estas son las principales construcciones:
1) Casita Bagley
“La Casita Bagley es una construcción pintoresquista de inicios del siglo XX construida durante la gestión de Clemente Onelli. En sus inicios funcionó como boletería de un trencito que recorría el parque. Más tarde se vendían allí galletitas Bagley con forma de animalitos, de ahí su nombre. Hoy fue restaurada y refuncionalizada como espacio gastronómico”, afirman. Es decir que, al tener el manejo de este predio, el Gobierno de la Ciudad también puede recaudar a través de este espacio.

2)Templo de Vesta
El Templo de Vesta también es anterior a la gestión de gobierno y a la Ciudad Autónoma: en la página afirman que fue construido en 1909 “durante la gestión de Clemente Onelli” y que fue una donación de la Comuna de Roma al Jardín Zoológico. Su función original fue la de lactario, espacio que podían utilizar las señoras que visitaban el parque”. Fue restaurado para alojar la biblioteca del Ecoparque.
3)Casa de la Música – Glorieta
“La Glorieta es una pieza de catálogo producida por la fundidora McFarlane, importada de Glasgow, Escocia, y emplazada en el Zoológico hacia 1904”, afirman en la web. Ecoparque restauró la Glorieta en el año 2019.
4)Pabellón de las Fieras
“El Pabellón de las Fieras fue construido entre 1900 y 1901 durante la gestión de Eduardo L. Holmberg y su fin era albergar grandes felinos”. El gobierno de la ciudad lo restauró y lo convirtió, según se puede leer en el portal, en un centro de entretenimiento para los visitantes.
5)Tanque de Agua
El Tanque de Agua es una construcción de fines del siglo XIX, explican en la web. “En esa época la red de agua corriente no llegaba a la zona y se necesitaba recurrir a pozos semisurgentes para abastecer las necesidades hídricas del parque”. Fue restaurado en 2019.
Entre sus misiones principales el Ecoparque presenta las de conservación de especies autóctonas en peligro de extinción y la colaboración activa en la recuperación y el enriquecimiento de la biodiversidad: no solamente de Buenos Aires, sino de toda la Argentina.
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