Un nuevo informe sobre las condiciones habitacionales en Argentina reveló la magnitud de las dificultades que atraviesan millones de hogares para acceder a una vivienda adecuada. Según el Atlas de la Vivienda Digna y Sustentable en Argentina, el 40,67% de los hogares presenta algún tipo de déficit habitacional.
El estudio fue desarrollado por el Centro de Estudios Económicos Urbanos de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) junto con la empresa Saint-Gobain. En términos absolutos, el problema alcanza a 6,4 millones de familias distribuidas en distintas regiones del país.
La investigación establece que alrededor de 687.000 hogares necesitan una vivienda nueva para superar su situación habitacional. Sin embargo, la mayor parte de los casos no requiere necesariamente construir un inmueble desde cero, sino resolver problemas relacionados con las condiciones de las viviendas existentes.
Entre las principales dificultades aparecen la calidad deficiente de las construcciones, el hacinamiento crítico y las carencias en servicios básicos. El diagnóstico también permite observar importantes diferencias según el lugar de residencia.
Las provincias con mayor déficit habitacional
El escenario cambia de manera considerable entre las distintas jurisdicciones. Formosa, Chaco y Santiago del Estero se encuentran entre las provincias más afectadas: en las tres, más del 55% de los hogares presenta algún tipo de necesidad habitacional insatisfecha.
En el extremo opuesto aparece la Ciudad de Buenos Aires, que exhibe los mejores indicadores vinculados con la infraestructura urbana. El informe señala, además, que las provincias del norte concentran una mayor proporción de viviendas construidas con materiales considerados precarios.
Cada vez menos hogares son propietarios
Otro de los datos destacados por el relevamiento está relacionado con el acceso a la propiedad. En los últimos diez años, la proporción de hogares propietarios pasó del 73% al 68,9%.
La evolución refleja las dificultades que enfrentan las familias para incorporarse al mercado inmobiliario formal, en un contexto atravesado por cambios en la composición de los hogares. Entre esas transformaciones aparecen el crecimiento de los hogares unipersonales y el envejecimiento progresivo de la población.
Agua y cloacas, otra de las deudas pendientes
El acceso a los servicios sanitarios también expone una brecha significativa. De acuerdo con el Atlas, el 85% de los hogares cuenta con acceso a agua potable, mientras que la cobertura de la red cloacal llega solamente al 61,7%.
El informe plantea que reducir esa diferencia debería ocupar un lugar central dentro de las políticas destinadas a mejorar las condiciones habitacionales.
En ese sentido, el trabajo propone pensar la vivienda no solamente desde la posibilidad de contar con un techo, sino también desde criterios vinculados con la sustentabilidad, la eficiencia energética y la calidad de los materiales.
Los especialistas también remarcaron la importancia de desarrollar políticas públicas de largo plazo a partir de información precisa sobre las necesidades de cada territorio. La propuesta incluye, además, mejorar la capacidad de las viviendas para resistir fenómenos climáticos extremos y avanzar hacia soluciones constructivas que contemplen tanto las condiciones sociales como ambientales.
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