Cuentas en rojo y economía en caída: el duro diagnóstico sobre la gestión de Jorge Macri

Un informe advierte sobre menor actividad, caída del empleo formal y un fuerte deterioro del consumo en los barrios porteños.

La economía de la Ciudad de Buenos Aires llega al último tramo de la gestión de Jorge Macri con varios indicadores en retroceso. Un informe elaborado por el bloque de legisladores de Fuerza por Buenos Aires advierte sobre una combinación de menor actividad, pérdida de puestos de trabajo, cierre de empresas y dificultades en las cuentas públicas.

El documento fue presentado en la previa del debate por el último proyecto de presupuesto de la administración porteña y pone el foco en la evolución del Producto Bruto Geográfico (PBG), la recaudación y el deterioro de distintos sectores de la economía local. Según el diagnóstico opositor, «CABA cae más fuerte y se recupera más lento que el país».

La situación también aparece reflejada en los indicadores sociales oficiales. El Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (IDECBA) informó que durante el segundo trimestre de 2026 la pobreza alcanzó al 21,9% de la población porteña: unas 675.000 personas. La indigencia, en tanto, llegó al 6,3%, equivalente a 193.000 habitantes.

Menos actividad y un mercado laboral en retroceso

Uno de los principales cuestionamientos del informe está relacionado con la evolución de la actividad económica. Los datos citados por la oposición muestran dos trimestres consecutivos de caída del PBG porteño, mientras que el deterioro resulta todavía más marcado cuando se excluye el aporte del sector financiero.

El retroceso también aparece en distintos rubros vinculados al consumo cotidiano. El despacho de combustibles acumula, según el relevamiento presentado por Fuerza por Buenos Aires, doce meses consecutivos de caída.

En los supermercados porteños también se registró un fuerte descenso. El informe sostiene que las ventas de alimentos y bebidas alcanzaron en junio su nivel más bajo desde 2013.

La actividad comercial tampoco quedó al margen. La vacancia en locales de las principales arterias y centros comerciales volvió a niveles similares a los registrados durante 2022, mientras que bares y restaurantes acumularon una caída del 25% en la cantidad de cubiertos vendidos respecto de 2023.

El impacto sobre el mercado laboral aparece como otro de los puntos centrales del diagnóstico. De acuerdo con las cifras incluidas en el informe, desde noviembre de 2023 se perdieron 44.955 puestos de trabajo registrados y cerraron 3.138 empresas.

La oposición porteña sostiene que una parte de quienes quedaron fuera del empleo formal terminó recurriendo al monotributo o al trabajo informal como alternativa para generar ingresos.

El problema que enfrenta la recaudación porteña

El enfriamiento de la economía también complica los ingresos de la Ciudad. El informe señala que la administración porteña terminó 2025 con déficit primario y recurrió al Fondo Anticíclico para afrontar el desequilibrio.

Para 2026, el escenario que describe la oposición continúa marcado por una menor recaudación tributaria. Según el documento, la baja no estaría explicada por una reducción de la presión impositiva, sino por el menor nivel de actividad y consumo.

Uno de los sectores que genera mayor preocupación es el financiero. De acuerdo con el análisis opositor, las actividades vinculadas a bancos y crédito representan aproximadamente el 23% de la recaudación porteña por Ingresos Brutos.

El problema, según el informe, es que ese sector también atraviesa dificultades: menor intermediación crediticia, reducción de las tasas y un incremento de la morosidad afectan su funcionamiento y, por esa vía, repercuten sobre una fuente relevante de recursos para el Gobierno porteño.

Menos empleo, más presión sobre los hogares

La combinación entre pérdida de empleo, menor consumo y aumento de los costos también tuvo consecuencias sobre las condiciones de vida.

Los últimos datos del IDECBA muestran que 239.000 hogares porteños se encuentran debajo de la línea de pobreza, mientras que 63.000 hogares están en situación de indigencia. En términos de personas, las cifras ascienden a 675.000 y 193.000, respectivamente.

El organismo estadístico porteño también señaló que la pobreza alcanzó al 17,3% de los hogares durante el segundo trimestre y que la indigencia representó al 4,5%.

A este escenario se suma el aumento de los costos del transporte público. El informe opositor sostiene que las tarifas de subte y colectivos acumularon incrementos superiores al 1000% durante el período analizado.

La discusión por los recursos que recibe la Ciudad

El diagnóstico también incorpora una dimensión política: la relación entre el Gobierno porteño y la administración de Javier Milei.

La legisladora Claudia Neira cuestionó la posición de Jorge Macri frente a las medidas adoptadas por el Gobierno nacional y sostuvo que Nación optó por «trasladar el déficit a las provincias», mientras que la Ciudad habría acompañado ese esquema «sin protestar».

Desde Fuerza por Buenos Aires también plantearon dudas sobre la evolución de los recursos coparticipables y sobre el cobro efectivo de las acreencias en bonos que la administración porteña aceptó como parte del esquema de pago acordado con el ministro de Economía, Luis Caputo.

Para la oposición, el problema no se limita a la caída de la actividad: también existe una discusión sobre las prioridades del gasto y la estrategia utilizada por el Ejecutivo porteño para afrontar el escenario económico.

La propuesta de la oposición para el presupuesto

Frente a este panorama, el bloque anunció que insistirá con un proyecto para eliminar el pago de Ingresos Brutos para todas las categorías del monotributo en la Ciudad.

La iniciativa apunta a trabajadores independientes, profesionales y personas que recurrieron al régimen simplificado en un contexto de deterioro del empleo registrado.

El planteo quedará además incorporado a la discusión del próximo presupuesto porteño. La oposición reclama que el proyecto contemple como prioridades la situación de los hogares, los trabajadores y los comercios, en lugar de orientar los recursos hacia objetivos electorales o proyectos de reelección.