Crisis por el gas: industriales apuntaron contra Milei tras los cortes que frenaron la producción

Cámaras empresarias del Norte y Córdoba reclamaron mayor previsibilidad y denunciaron fuertes sobrecostos para seguir operando.

La interrupción del suministro de gas a industrias y estaciones de GNC, dispuesta para priorizar el abastecimiento residencial en medio de la ola polar, generó un fuerte rechazo de cámaras empresarias de distintas provincias. Desde Córdoba, Tucumán y Salta advirtieron que la medida ya provocó la paralización de plantas, encareció los costos de producción y expuso, según sostienen, problemas de planificación energética por parte del Gobierno nacional.

Las entidades coincidieron en expresar su preocupación por el escenario que atraviesa el sector y cuestionaron que numerosas empresas deban recurrir a la compra de gas importado a valores muy superiores a los habituales para intentar sostener la actividad.

La Unión Industrial de Tucumán señaló en un comunicado: «Resulta difícil comprender que, sin registrarse temperaturas extremas que justifiquen una situación de emergencia, nuevamente el Norte sea el principal perjudicado por las limitaciones del sistema energético. Esta situación obliga a numerosas empresas a afrontar costos extraordinarios, llegando incluso a pagar por gas importado valores cercanos a los u$s27 por millón de BTU, mientras en otras regiones del país ese mismo insumo ronda los u$sS3».

La entidad también destacó las gestiones realizadas por el gobierno provincial para encontrar alternativas de abastecimiento, aunque sostuvo que «La solución definitiva depende de decisiones que debe adoptar el Gobierno nacional».

Además, cuestionó el funcionamiento del mercado energético y planteó: «Lo que hoy queda en el aire es una pregunta que merece una respuesta clara: ¿quién se beneficia con este esquema que obliga a las industrias a pagar un gas hasta nueve veces más caro?».

En la misma línea, agregó: «Es indispensable despejar cualquier duda y garantizar absoluta transparencia en el funcionamiento del mercado energético. Las empresas y los trabajadores del Norte no pueden ser quienes soporten las consecuencias de decisiones que afectan la producción nacional».

Finalmente, la cámara remarcó que la industria «no puede seguir siendo la variable de ajuste» y reclamó reglas claras, inversiones en infraestructura y condiciones equitativas para las economías regionales.

Córdoba también advirtió por el impacto sobre las pymes

La Unión Industrial de Córdoba difundió otro documento en el que describió un panorama crítico, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, que cuentan con menor capacidad para negociar contratos de Gas Natural Licuado (GNL).

Desde la entidad alertaron: “No estamos hablando de una incomodidad administrativa: estamos hablando de plantas que deben reducir actividad o reorganizar procesos”.

También cuestionaron la falta de información sobre los criterios utilizados para restringir el suministro y reclamaron una mayor intervención estatal para garantizar transparencia y previsibilidad. En ese sentido, afirmaron: “Hay asimetría de información, criterios de restricción poco claros y escasa certeza sobre la disponibilidad real de gas en el sistema. Frente a esto, el Estado debe prevenir, ordenar y hacer cumplir las reglas”.

El comunicado concluyó con un pedido para que el abastecimiento energético deje de depender del poder de negociación de las empresas más grandes y recordó que “La energía debe ser una condición para producir, no un obstáculo que paralice a quienes generan empleo”.

En Salta ya hay industrias completamente paralizadas

El vicepresidente de la Unión Industrial de Salta, Julio Fazio, describió un escenario todavía más complejo al revelar que las empresas de esa provincia quedaron alcanzadas por una restricción total del suministro.

«Hace tres días estábamos con restricción al 50%. Y desde hoy a las 6 de la mañana estamos con restricción al 100%, o sea que tenemos que llevar nuestros procesos productivos a cero», explicó.

Frente a esa situación, indicó que la única alternativa para sostener parte de la producción consiste en comprar gas en el mercado spot, aunque a precios muy superiores a los contratos habituales.

«El gas que está liberado en este momento ronda hoy los u$s18 por millón de BTU, cuando el gas que estamos consumiendo actualmente está a u$s4,5», concluyó.